Si alquilas, no olvides asegurarte

Apenas el 29% de los latinos tiene protección como arrendatario
Si alquilas, no olvides asegurarte
Algunos dueños de casas y edificios exigen que sus inquilinos estén asegurados
Foto: Shutterstock

Esta es la pesadilla. Un accidente desata un pequeño fuego en tu casa. Para cuando llegan los bomberos el daño ya está hecho.

La alfombra, el sofá, el televisor recién comprado y la computadora están calcinados…. El dueño de la casa arregla el apartamento pero a ti, inquilino, ¿quién te ayuda a reponer lo perdido? Al 71% de los latinos, nadie.

Eso son los datos que tiene State Farm, una empresa aseguradora que ha constatado que apenas el 29% de los miembros de esta comunidad que alquila una casa tienen un seguro de inquilinos o arrendatarios. Es más, muchos latinos, el 34% de los que no tienen este seguro, ni siquiera están al tanto de que existe este tipo de protección y el 43% de los que la conocen tienen la percepción de que es muy cara. Están equivocados, pero vayamos por partes.

Cuando alquilas una casa o apartamento el dueño tiene seguro de cobertura del edificio pero no del contenido de los apartamentos alquilados. Eso es algo que cubre el seguro de inquilinos que reembolsa o repone bienes cuando estos se han perdido por incendio, robo e inundación. Rey Polanco, agente de State Farm, explica que el seguro también ayuda cuando hay pérdida del uso del hogar, ya que se le busca al asegurado un lugar donde vivir y se cubren sus gastos en esos momentos. Adicionalmente protege en caso de responsabilidad civil como por ejemplo “cuando un amigo toma más de la cuenta en casa y luego sale y tiene un accidente, el seguro nos protege”.

Polanco, explica que hay seguros que por apenas $11 a $17 mensuales ofrecen una cobertura de $50,000. La prima que se paga depende de factores como la propiedad asegurada y algunas situaciones de riesgo pero en general, la media de lo que se paga en EE UU es de $16. “Muchos proprietarios exigen que sus inquilinos tengan este seguro”, explica Polanco.

Normalmente, los seguros pagan una cantidad por los bienes protegidos pero se suelen depreciar su amortización. Es decir, el televisor quemado te costó $800, pero si lo tenías desde hace dos años se descontará lo ya amortizado. Si se reemplazan los bienes no se deduce la depreciación pero se limita la cuantía.

En caso de bienes con valor especial, joyas o con valor por encima de los $5,000 se debe tener una estimación de su coste pero pueden ser cubiertos.

A la hora de firmar la póliza tienes que ver qué excluye (por ejemplo los daños por desastres naturales, algunos están cubiertos por algunas compañías y otros no), cómo puedes reducir la prima reduciendo los riesgos (con extinguidores de incendios, alarmas…) o tener descuentos en el seguro de tu carro, por ejemplo.

Polanco lo tiene claro: “Con estos seguros se compra tranquilidad”.

Tranquilidad en caso de:

– Fuego

– Inundación

– Robo o vandalismo

– Pérdida de uso de hogar

– Responsabilidad civil