Se les ‘infla’ el problema a los Patriots

Las revelaciones de un ex quarterback campeón, le agregan suspenso al asunto de los balones desinflados
Se les ‘infla’ el problema a los Patriots
Brad Johnson, quarterback de los Buccaneers, durante el Super Bowl XXXVII contra los Raiders, para el cual, dijo, "arregló" los balones.
Foto: Getty Images

El caso de los balones presuntamente desinflados por los Patriots de Nueva Inglaterra durante el Juego de Campeonato de la Conferencia Americana, está cobrando un dramatismo que por ahora le roba la atención al propio Super Bowl XLIX.

Brad Johnson, el ex quarterback que condujo a los Buccaneers de Tampa Bay a ganar el Super Bowl XXXVII, admitió en una ocasión que pagó para adulterar balones antes de ese juego por el campeonato en contra de los Raiders de Oakland, efectuado en San Diego.

Según una historia publicada en 2012 por el reportero Rick Stroud, del diario Tampa Bay Times, la cual se volvió a imprimir esta semana, Johnson confesó que el soborno fue por $7,500.

“Le pagué a unos tipos para tener los balones listos”, dijo Johnson. “Fui por los 100 balones, y ellos se encargaron de ellos”.

En ese partido, Johnson completó 18 de 34 pases para 215 yardas, dos touchdowns y un pase interceptado.

La NFL dijo que resolverá el tema de los balones desinflados en uno o dos días más, pero de acuerdo con un reporte de ESPN, divulgado la noche del martes, 11 de los 12 balones que usaron los Patriots en la Final de la AFC contra Indianapolis estaban con una o dos libras de presión por debajo de lo que establece el reglamento.

El reporte, que menciona a fuentes cercanas a la investigación de los balones desinflados, dice que en la NFL se pasaron bastante tiempo revisando la situación y que hay enojo y decepción.

Según el reglamento, el balón de juego debe de estar inflado a una presión de entre 12.5 y 13.5 libras de aire. Una menor presión puede ayudar a tener mejor agarre de los balones en una situación de lluvia, como la del domingo.

“No estamos comentando en este momento”, declaró a ESPN Greg Aiello, vicepresidente de comunicaciones de la liga.

En la NFL, cada equipo dispone de 12 balones para el partido, los cuales se usan cuando su ofensiva está en el campo, además de ocho balones entregados por la compañía manufacturera (Wilson) al árbitro, los cuales se usan sólo para las jugadas de patadas.

Según la regla, los balones son aprobados por el réferi o árbitro en jefe 2:15 horas antes del inicio de cada partido y se mantienen bajo su supervisión hasta que le son entregados al personal que abastece de balones al cuerpo arbitral durante el juego.

Los Patriots, que dicen están cooperando completamente en la investigación, ganaron 45-7 a los Colts para avanzar al Super Bowl.