Tormenta Juno “entierra” a zonas de Nueva Inglaterra

Massachusetts y Connecticut los más afectados
Tormenta Juno “entierra” a zonas de Nueva Inglaterra
Ciudades como Boston lucen desoladas el martes.
Foto: Twitter

Washington, DC – La primera gran tormental invernal de 2015 ha “sepultado” a zonas costeras de Nueva Inglaterra, en el noreste del país, con hasta 30 pulgadas de nieve, además de provocar apagones e inundaciones. Más al sur de este importante corredor comercial, los pronósticos sobre la “histórica” tormenta se quedaron en una simple anécdota.

La tormenta “Juno” iba a ser “cuestión de vida o muerte”, con acumulaciones de hasta tres pies de nieve que afectarían a cerca de 58 millones de personas, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, en inglés) y las autoridades en la zona.

Al final, la tormenta afectó principalmente a las zonas costeras, con acumulaciones de entre 21 y 30 pulgadas de nieve en varias ciudades de Massachusetts, y sitios como Hampton (Connecticut), y Long Island (Nueva York).

En zonas como el sur de Nueva Jersey, Pensilvania, y el área metropolitana del Distrito de Columbia, sede de la capital estadounidense, la tormenta fue más que todo una inconveniencia.

La ciudad de Nueva York, se capeó de la peor parte de la tormenta, con acumulaciones de poco más de seis pulgadas de nieve en Central Park, y al menos una pulgada más a lo largo de hoy.

Pero en declaraciones a la cadena CNN, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, defendió las medidas de emergencia adoptadas en aras de la seguridad ciudadan porque “es mejor prevenir que lamentar”.

En Massachusetts, una área acostumbrada a las tormentas, las advertencias no estuvieron de más.

Las imágenes de televisión mostraban cómo Boston se ha convertido en una ciudad fantasma, donde sólo se admite el paso a camiones quitanieves y vehículos de emergencia.

El alcalde de esa ciudad, Marty Walsh, dijo que el servicio de transporte público será restablecido entre esta noche y mañana miércoles.

La ciudad de Worcester, al oeste de Boston, podría superar su récord anterior de 32.1 pulgadas de nieve a lo largo de la jornada.

Mientras, la pintoresca isla de Nantucket registró vientos huracanados de 78 millas por hora, y se quedó en tinieblas mientras las autoridades intentan hoy restablecer el servicio de luz eléctrica.

Para los residentes de Cape Cod, sin embargo, lo peor no ha pasado, ya que los meteorólogos pronostican otras 12 pulgadas de nieve.

Aunque el extenso blanco de nieve es ideal para fotos y postales, como las que pululan en Twitter y Facebook, la tormenta obligó a las autoridades a declarar un estado de emergencia en estados como Connecticut, Maine, Massachusetts, New Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Pensilvania y Rhode Island,

En el estado de Maine, la tormenta está dejando entre dos y cuatro pulgadas de nieve por hora, con vientos de hasta 55 millas por hora.

Las condiciones en las carreteras son extremadamente peligrosas, según la policía estatal, aunque no ha habido apagones de consideración.

El gobernador Paul LePage declaró esta madrugada un estado de emergencia y ordenó el cierre de todas las oficinas.

Siguiendo las advertencias del NWS, las autoridades en toda la zona afectada cancelaron más de 7,500 vuelos, cerraron colegios y oficinas de gobierno, suspendieron el servicio de metro, e impusieron restricciones al tránsito en las carreteras en cuatro estados.

Los supermercados y grandes almacenes como Home Depot registraron una enorme venta de artículos de primera necesidad y para responder a la tormenta de nieve.

En general, las autoridades no han reportado muertos, sólo hubo algunos apagones menores y, aunque miles de 5,000 vuelos seguían cancelados el martes, las ciudades y los negocios intentan ahora recobrar la normalidad.

Así, la tormenta “Juno” es sólo una anécdota de invierno en las redes sociales, donde los usuarios comparten fotos de juegos en la nieve, y burlas a los meteorólogos por su “fallo épico”.

Un meteorólogo de Mt. Holly (Nueva Jersey), Gary Szatkwoski, ofreció en Twitter “profundas disculpas” a las autoridades y al público en general: “Tomaron muchas decisiones difíciles, esperanzados de que acertáramos, pero no lo hicimos. De nuevo, lo siento”.

La oficina de NWS en Nueva York afirmó en su cuenta en Facebook que la “ciencia de predecir tormentas… puede estar sujeta a errores”, y prometió redoblar esfuerzos para mejorar la comunicación con el público sobre la “incertidumbre” de los pronósticos