Aún graves 39 adultos y bebés quemados por explosión de hospital

El Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, en la Ciudad de México, fue declarado pérdida total

Aún graves 39 adultos y bebés quemados por explosión de hospital
La explosión prácticamente derribó el hospital.
Foto: Twitter

Ciudad de México – Entre las 39 personas que aún siguen hospitalizadas tras la explosión de un camión de gas ocurrida ayer en el Hospital Materno Infantil en esta capital mexicana, hay un bebé de dos meses y prematuro que lucha por su vida segundo a segundo con un cuerpo 80% quemado. Es la víctima viva más dañada del siniestro que dejó tres muertos, una enfermera y dos bebés.

Una de las niñas fallecidas había sido rescatada por un policía de las ciudad que la sacó entre los escombros para enviarla al hospital y fue retratado en el momento justo en que se abre paso con la bebé tan pequeña que la podía cargar con un solo brazo.

Virgina Sendel, presidenta de la asociación civil Michou y Mau dijo que entre los sobrevivientes ahora “esperan a que el bebé más grave se recupere para trasladarlo a Texas”, dijo que se especializa en atención de niños quemados. “Allá, en el hospital de Galveston ofrecieron todo el apoyo hasta que cumpa los 18 años”, añade.

El reto ahora es su supervivencia, igual que la de los otros nueve recién nacidos y nueve adultos que se encuentran en estado grave por quemaduras y traumatismos (les cayeron pedazos de loza y cemento encima), y que no saldrán de los hospitales como otros once que serán dados de alta esta tarde, informó el secretario de salud Armando Ahued.

Las autoridades de la ciudad declararon al Hospital Materno Infantil en pérdida total. La reconstrucción costará alrededor de 36 millones de dólares. “Hay que volverlo a construir -dijo Ahued-. Hay consternación, tristeza e indignación”.

El Ministerio Público local acusa a la empresa Gas Express Nieto –que surte al 80% del país– y a los tres trabajadores que surtían al hospital de homicidio culposo, lesiones y daño en propiedad ajena.

Poco antes de las siete de la mañana del jueves, los trabajadores de la compañía reportaron una fuga de gas en la manguera, llamaron a los bomberos y el hospital comenzó el desalojo, pero no alcanzaron a salir todas las personas, entre trabajadores, internos y familias que estaban de visita para consulta externa.

Por ello, explicó el secretario, aún hay nueve niños a los que se deben practicar pruebas de ADN para entregarlos a sus padres porque no portaban identificación como los internos.

Tras el accidente, la organización Ciudad Posible hizo un llamado a las autoridades a ordenar el surtido de gas a través de tuberías en lugar de permitir a las empresas hacerlo a través de pipas y cilindros: “Es un peligro latente” para 20 millones de habitantes de la ciudad y la zona conurbada, aseguraron.