De cena china

Celebra el año nuevo oriental con un clásico de la cocina asiática

De cena china
Foto: reforma.

Para recibir al Año Nuevo Chino, el país asiático hace una celebración que dura 15 días en la cual no se repiten platillos y el pescado no puede faltar pues representa abundancia.

Gina Jin, del restaurante La Ciudad Prohibida, explica cómo celebran y qué platillos se disponen en la mesa para esta festividad, que este año inició ayer, 20 de febrero.

“El pescado es muy representativo en la cena de Año Nuevo Chino, ya que significa prosperidad y salud”, expresa Gina Jin.

Además, si es un pescado rojo mejor, ya que este color también es para atraer buena suerte.

La originaria de Beijing resalta que para esa fecha está totalmente prohibido tirar comida, si sobra algo lo guardan para más tarde, pues es lo contrario a atraer buena fortuna.

Un día antes por la noche se reúnen las familias, cenan juntos y se entregan regalos, muy similar a lo que se hace en el País durante la Noche Buena.

Pero Gina explica que a partir de la cena de recibimiento y durante dos semanas más los festejos siguen, para cerrar con otra reunión familiar en la que los protagonistas culinarios son las bolitas de harina de arroz, tangyuan.

“Durante esos 15 días no se repite platillo. En el norte de China el primer día es sin carne, se comen ravioles con vegetales”.

Otra de las costumbres que forma parte de las celebraciones, destaca, es que el día posterior a la cena los jóvenes honran y saludan a los mayores de la familia.

Añadido a esto, las personas preparan un sobre rojo con dinero en números pares para regalarlo a niños, jóvenes y los seres más cercanos, durante las dos semanas en las que se da el saludo de Año Nuevo Chino, indica.

Tanto para iniciar como para terminar el festejo, que cada año es en diferente día ya que se rigen por el calendario lunar, las danzas, la música, las luces y los juegos pirotécnicos sobresalen.

Si quieres unirte a esta fiesta, Gina Jin da la receta del pescado agridulce, para que en tu casa prevalezca la abundancia