‘El Piolín’ lo cuenta todo

El popular locutor mexicano Eduardo Sotelo repasa en su autobiografía una vida de pasión, voz, dramas, esperanza y un futuro abierto
‘El Piolín’ lo cuenta todo
Un libro autobiográfico y la ampliación de su show radiofónico: ésta es una semana ocupada para Eduardo Sotelo, 'El Piolín'.
Foto: Ciro Cesar, La Opinión

“El Piolín”, “Cara de Perro” o Eduardo Sotelo. Al locutor mexicano no le importa cómo lo conozcan o lo llamen: sólo quiere hacerlos reír e inspirar con su historia.

“Es una manera de los radioescuchas de entrar en confianza y reírse”, dijo a este diario el locutor jalisciense.

Esta semana, el popular —y recientemente controversial— locutor tiene dos razones para celebrar.

La primera, es el estreno de su programa “El Show de Piolín” —que ya se escucha en 40 estaciones a nivel nacional— a través de http://www.podcastone.com para que lo disfruten sus seguidores alrededor del mundo.

Y el segundo, es el lanzamiento de su libro autobiográfico “¿A qué venimos? ¡A triunfar!”, que sale a la venta mañana.

“Todos tenemos una historia qué contar y nos identificamos, porque todos tenemos intención de lograr nuestros sueños”, aseguró el exinmigrante indocumentado.

El alcoholismo de su hermano mayor, los fuertes castigos de sus padres, que casi le queman las manos, un grave problemas estomacal después de una comida preparada por una prima… Todo queda resumido en el volumen.

“Cada persona que está en el libro es parte de mi aprendizaje”, aseguró del libro cuyo prólogo fue escrito por Emilio Estefan.

También compartió con este diario otras intimidades personales, como su faceta de padre de Edward y Daniel, de 16 y 9 años, respectivamente.

“Soy muy disciplinado, muy estricto, trato de inculcarles mucho, [incluso] lo espiritual, que es muy importante: tener fe en Dios porque con él todo es posible. Aparte de eso, el deporte y la buena alimentación”, aseguró.

Entre risas, comentó que de sus dos hijos el que más se parece a él es su perro Brownie, pero después aseguró que ambos tienen algunos de sus gestos, algo evidente en las fotos que conforman el libro.

Y se describió como tímido, aunque no lo parezca.

“Ya una vez que me desenvuelvo en [la] radio sale El Piolín. Pero cuando voy a otro lado, sí soy muy tímido, porque en otro momento de mi vida, siempre me decían: ‘no vas a lograr hacer esto, no lo vas a hacer’”, dijo. En este grupo está su papá, como lo relata en el libro.

“Yo tenía 17 años y sentía presión. Decía: ‘¿qué voy a hacer?’. Tenía varios trabajos, iba a la escuela y luego me iba a limpiar apartamentos en Irvine, a tratar de aprender en la radio, jugaba soccer en la escuela”, recordó.

El único locutor latino en ser parte del Salón de la Fama de la Radio, en 2013, aseguró que realmente no le teme a nada.

“Le tengo miedo a creérmela que sí tengo cara de perro [risas]… Cuando tienes fe en Dios no tienes miedo ni temores porque confías en él. Todas las cosas que pasan en tu vida pasan por una razón. A los soldados para prepararlos se les ponen varios obstáculos y es lo mismo que nos pasa a nosotros en la vida. No te tienes que rendir, sino seguir luchando”, dijo sin mencionar el momento más polémico de su carrera: cuando en 2013 salió de Univision Radio y semanas después fue acusado públicamente, aunque no legalmente, de acoso sexual.

“Tomo mucha agua. También como muchas frutas, como porciones pequeñas cada dos horas y media, muchas almendras. Y juego al futbol, soccer, cualquier deporte como el boxeo: hago diferente ejercicio para que no se acostumbre mi cuerpo a la misma rutina y despierta a otros músculos”.

“Lo primero que hago cuando me levanto, me arrodillo y le agradezco a Dios el darme un día más y después le pido para que me guíe, y pido por mi familia y nuestros lideres para que puedan encontrar la mejor solución para el bienestar de nuestra comunidad”.

“Me encanta ver todo tipo de programas para sacar ideas para mi programa. [Y] sí soy [tele]novelero”.

“Mi caricatura favorita son “Los Picapiedra [The Flinstones]”, no se diga de El Chavo del Ocho porque me podía divertir, reír”.