Pirelli deja de ser italiana para ser… china

Un acuerdo billonario cambiará los 140 años de tradición italiana en el mercado de los neumáticos
Pirelli deja de ser italiana para ser… china
China compró Pirelli.
Foto: Pirelli

Chinachem acordó comprar una participación en el fabricante de neumáticos italiano Pirelli y lanzar una oferta conjunta para el resto, en un acuerdo de $7.7 mil millones, que pondrá 140 años de tradición, investigación y desarrollo italianos, al servicio del enorme mercado chino y podría cambiar el competitivo panorama mundial.

Pirelli es el quinto fabricante de neumáticos en el mercado mundial, por detrás de Bridgestone, Michelin, Goodyear GT y Sumitomo. Pirelli y Conti de Alemania estaban a la deriva y en la búsqueda de nichos para su supervivencia a través de adquisiciones selectivas. Pirelli es el proveedor de los neumáticos para Fórmula Uno.

El acuerdo generará más de $2 mil millones en efectivo para Pirelli con su principal holding Camfin y su mayor propietario, Marco Trochetti Provera. Provera y su equipo directivo seguirán comandando Pirelli, pero el nuevo tesorero será Jianxin Ren, el jefe de Chinachem.

Las consecuencias para el empleo en Italia aún no están claras, pero parece poco probable que los trabajos de producción italianos puedan competir contra los bajos salarios chinos.

Una alianza con los chinos fortalecerá la posición de Pirelli en Asia y podría permitir a otras empresas chinas producir un neumático más barato con la tecnología de Pirelli.

Las compañías chinas están comprando participaciones y empresas de todo el mundo, como Dongfeng, que participó en el rescate de Peugeot-Citroen con el estado francés. No olvidemos que Volvo y Saab pasaron también a manos chinas.

China acumula enormes reservas de divisas, ya que los trabajadores de las empresas de propiedad estatal trabajan por salarios bajos y las fábricas chinas ahora hacen casi todos los componentes de bienes de consumo occidentales.

Esto ha llevado a un cambio de puestos de trabajo de los Estados Unidos y Europa, a China y los países vecinos, así como un cambio en activos financieros a China, que controla el tipo de cambio de su moneda.

China está invirtiendo este dinero en el extranjero, ya sea a través de multimillonarios locales que han sido capaces de construir fortunas bajo los ojos del gobierno local y los líderes militares, o por medio de empresas de propiedad estatal.

Este reciclaje de dinero, entonces da más control chino sobre las empresas en el oeste y también da acceso a China a los derechos de propiedad intelectual. Pero el panorama no es en el interés de Europa. Si el viejo mundo quiere evitar ser relegado tendrá que volver a evaluar su propio sistema capitalista.

Si Europa quiere ser inteligente acerca de su propio futuro industrial, debe encontrar una manera de combinar la propiedad estratégica con la libertad que permite a los empresarios crear más opciones de trabajo.

Si no, el viejo continente puede llegar a ser un área donde una pequeña élite rica esté rodeada de masas de pobres y desempleados, que apenas pueden permitirse algo de segunda mano o productos de China.