Los “héroes y “buenos” estadounidenses

Estados Unidos dice que está dando una lucha noble a favor de la democracia y los derechos humanos en el Medio Oriente
Los “héroes y “buenos” estadounidenses
Refugiados huyen de la zona de Libia donde el ejército bombardeó a milicias vinculadas a ISIS.
Foto: EFE

Me he enterado que a los norteamericanos les gusta pensar que son los “tipos buenos” que vienen al pueblo “montados en caballos blancos”. Me doy cuenta, también que a nadie le gusta que gente de afuera se entrometa en sus asuntos. Por eso es, tal vez, que Estados Unidos está causando tanta confusión en el Medio Oriente.

Estados Unidos dice que está dando una lucha noble a favor de la democracia y los derechos humanos en el Medio Oriente y simplemente “no entiende” porque tantas personas los odian como “el gran Satanás”. Pero en mi opinión los norteamericanos se han olvidado, si es que jamás sabían, la historia de las intromisiones de los Estados Unidos y Europa en aquella región entera.

Estados Unidos y Gran Bretaña crearon el estado de Israel, sobre terrenos palestinos y causando mucho sufrimiento al pueblo palestino. Entonces transformaron a este pequeño país en un baluarte militarizado, inclusive con armas nucleares, para proteger sus propios intereses en los países productores de petróleo en el Medio Este. En las elecciones pasadas pudimos ver como el gobierno utilizó el temor de muchos judíos por los árabes de la misma manera que aquí en los Estados Unidos, mucha veces el miedo se ha utilizado para movilizar la gente blanca en contra del aumento numérico los afroamericanos y latinos.

El gobierno de Estados Unidos proveyó armamentos a Irak en una guerra horrorosa con Irán, y luego destrozó a Irak también. Ahora la mayoría del pueblo de Irak quiere que Irán les ayude a derrotar a ISIS. Cuando Obama pretende convertir a Irán en un aliado de los Estados Unidos al gobierno de Israel no le gusta, y pretende movilizar al Partido Republicano en los Estados Unidos con el fin de sabotear hasta las negociaciones más mínimas.

Estados Unidos destruyó al gobierno de Libia y asesinó a Gaddafi. Ahora Libia se ha convertido en un campo para entrenar los yihadis de ISIS. Estados Unidos tomó la parte de los extremistas de ISIS en contra del gobierno de Assad en Siria: Washington creía que Siria estaba demasiado pegado a Irán y Rusia. Y ahora ISIS ha convertido también a gran parte del territorio de Siria en su base militar, donde capacitan sus guerrilleros para pelear en contra de Estados Unidos. Esta semana pasada tuvimos que quedar mirando mientras que otro país más se ha caído en una guerra civil mientras que las huestes de Al-Qaeda crecen y crecen. Apenas hace un año el presidente Obama había dicho que Yemen era “Un modelo de lo eficaz de la guerra de Estados Unidos en contra del terrorismo”.

La verdad es que Estados Unidos ha optado por hacer caso omiso a la larga historia de colonialismo en toda aquella región. Los habitantes de la región han tenido que aguantar como gente de afuera ha redibujado las fronteras de sus naciones y sacado sus gobiernos a su antojo, siempre con los intereses petroleros en mente. Estados Unidos ha pactado con las élites más adineradas sin hacer nada para ayudar a los que viven en algunas de las situaciones de mayor pobreza en el mundo.

De verdad, dada esta historia, Estados Unidos no puede hacer nada. Si las fuerzas oscuras como ISIS van a ser derrotadas, será por la misma gente de esa región. La intromisión de Estados Unidos en esas situaciones envenena a toda fuerza democrática en el Medio Oriente.

Yo creo que el presidente Obama, quien ha estudiado la historia, tiene un mejor entendimiento de esta realidad que sus antecesores en la Casa Blanca. Claro, se encuentra atado de manos y pies, no solo por los republicanos sino también por muchos miembros de su propio partido. Temo que las lecciones que se aprenderán mientras que Estados Unidos se encuentra forzado fuera del Medio Oriente no se aprenderán con relación a América Latina.

Como Estados Unidos se ve perdiendo terreno en el Medio Oriente, temo que va a poner su atención completa a los países a su sur, sobretodo los que gozan de ricos depósitos de petróleo.

Nos causó alegría ver como el presidente Obama abrió su política a Cuba, pero inmediatamente después empezó su ataque en contra del gobierno democráticamente elegido de Venezuela. Ahora también sigue su campaña a favor de más pactos de “libre comercio” como el TLCAN que ha devastado a México.

Los que insisten en percibir a Estados Unidos como un gran héroe que llega montado en un caballo blanco para rescatar al mundo no podrán entender porque, al igual como en el Medio Oriente, el enojo de los pueblos causado por la historia del colonialismo. Lo que en aquella región convirtió convertido a Estados Unidos en el “gran Satanás”, también causa el mismo odio en América Latina.

En cuanto los de nosotros que vinimos al norte, Estados Unidos debe aprender que no vinimos buscando al “sueño americano” sino escapando de la “pesadilla” norteamericana ha hecho a nuestros pueblos. Pero no obstante, ¡Aquí estamos!

Nuestra comunidad latina puede despertar a este país. Cado uno de los países de América Latina tiene que bregar con retos distintos. En muchos casos los retos son de pobreza, delincuencia y violencia. Estados Unidos podría ser un socio en su desarrollo pero primero tendría que cambiar su manera de actuar. Debe aceptar su propia responsabilidad para la desestabilización de América Latina. Debe aceptar el derecho de las naciones latinoamericanas de buscar sus propios destinos, y de utilizar sus propios recursos para ayudar a sus propios pueblos.