Nueva York, tome nota

Observamos con mucho interés como el Presidente Obama fue a Panamá para la Cumbre de las Américas.  Nos dio gusto ver cómo el presidente ha  ido respondiendo a la presión casi unánime  de que Cuba fuera incluida en estas conversaciones, hasta con una reunión cara a cara con Raúl Castro. Tal vez por fin el presidente pretende cumplir con su promesa de desarrollar una relación de iguales con América Latina.

Lo hecho por el presidente contrasta mucho con la actitud del senador Marco Rubio, en su anuncio de su candidatura para la presidencia.  Rubio parece que sigue comprometido a una perspectiva retrógrada de los asuntos latinoamericanos, desde el punto de vista de los cubanos que salieron de la isla hace 50 años.

Mientras que América Latina, a menudo, es huésped de líderes de los Estados Unidos, no ha habido mucha reciprocidad.  Una idea: Que la ciudad de Nueva York acoja una “conferencia urbana de las Américas”.

Como es la sede de las Naciones Unidas, sería relativamente fácil que Nueva York sea el anfitrión de dicha conferencia.  Casi todas las naciones de América Latina y el Caribe tienen gente radicada en Nueva York, y la administración progresista de la ciudad podría, de esta manera, desarrollar más sus lazos económicos y culturales con las ciudades del sur.

El alcance de la conferencia debe no confinarse al liderato político, para abarcar también a la sociedad civil y las organizaciones comunales.

La actitud, por lo general paternalista, que los Estados Unidos adopta hacia América Latina, puede verse sacudida por las sorpresas que los representantes latinoamericanos y caribeños traerían, sobre todo sus métodos de bregar con problemas urbanos y de servicios de salud.

Como se va acercando el año 2016, los candidatos presidenciales van a estar definiendo su actitud hacia las relaciones con América Latina, y los latinos en los Estados Unidos debemos hacer oír nuestra voz.  Para mí no habría mejor  método para lograr esto que un dialogo entre los latinos en los Estados Unidos y los de las ciudades del sur.

Mi experiencia me ha enseñado que Nueva York es una ciudad internacional.  Ahí, por cierto, nuestras comunidades latinoamericanas son fuertes e influyentes.  Tenemos problemas, como por ejemplo el perfil y los asesinatos policiales, y problemas de cuidado de salud, vivienda y empleo que igualan a los que encaran muchos países latinoamericanos.

Una conferencia de ciudades americanas en Nueva York les daría a los líderes del sur una oportunidad de ver cómo funcionan, en realidad, las políticas con que el gobierno estadunidense presiona a otros para que las adopten.  También llamaría la atención de todos a las situaciones tanto positivas como negativas que vivimos los latinos en los Estados Unidos.

Una idea, nada más…