La misión comercial a Cuba

La misión comercial a Cuba
Carl Heastie, presidente de la Asamblea Estatal de Nueva York.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Como hijo de un inmigrante del Caribe, oriundo del Commonwealth de Bahamas, es con gran esperanza que visualizo la transformación de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, en un nuevo comienzo de comprensión, respeto y libertad. Utilicemos esta nueva realidad para crear oportunidades económicas para los neoyorquinos y para influir en la democratización de la sociedad cubana.
La reciente restauración de las relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba, anunciadas por el presidente Barack Obama, después de lo que él llamó 55 años de enfoques anticuados y políticas fallidas, permitirá que algunos estadounidenses que viajen a la isla puedan utilizar sus tarjetas de crédito y débito, autoriza las operaciones de los bancos, y dejará que las empresas estadounidenses inviertan en algunas pequeñas empresas, entre otras cosas.
En pocas horas, me uniré a la misión comercial organizada por el gobernador Andrew Cuomo, que incluirá a otros funcionarios estatales y líderes empresariales, para explorar las oportunidades de negocios de este estado en Cuba.
Nueva York es el hogar de más de dos millones de latinos, incluyendo poco más de 70,000 cubano-americanos, el tercer estado con más cubanos tras Nueva Jersey y Florida. Esta misión comercial podría traer una gran oportunidad para los latinos en general y los cubano-americanos en concreto, incluso los que tienen sentimientos encontrados con respecto a su país.
La eliminación de los obstáculos para mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba preparará el terreno para facilitar transacciones financieras e incorporar a la isla en la economía de libre mercado.
Para las empresas bancarias, financieras y tecnológicas del estado de Nueva York esta es una oportunidad única para acceder a un mercado emergente. Los agricultores de Nueva York podrían tener el potencial de exportar sus bienes.
La misión comercial no sólo podría crear nuevas oportunidades para la gente de nuestro estado, pero beneficiará a los cubanos en la isla, ayudando a crear estabilidad e incentivar sus aspiraciones de libertad.
Mientras que las oportunidades de comercio son enormes, debemos ser cautos en velar por que los intereses económicos no afecten nuestro objetivo de llevar los valores estadounidenses y los beneficios de la libertad y los derechos humanos que este nuevo enfoque diplomático espera dar al pueblo de Cuba.
Por eso Cuba Now, un grupo cubanoamericano en EEUU, apoya este cambio de política hacia la isla. La organización cree que permitir a los estadounidenses conectarse con el pueblo cubano servirá como catalizador de las reformas necesarias.