Bienvenidos a ‘Mannyland’

Pacquiao provoca por primera vez un abucheo total a Mayweather durante la ceremonia de pesaje
Bienvenidos a ‘Mannyland’
Manny Pacquiao (der.) luce muy animado durante la ceremonia de pesaje, minetra Floyd Mayweather le observa. Foto: Chris Farina - Top Rank

LAS VEGAS_ En medio de la algarabía de miles de aficionados que le brindaron su apoyo incondicional a Manny Pacquiao, tanto el filipino como Floyd Mayweather sonrieron en la báscula al cumplir con el peso acordado para esta esperada pelea.

Para una pelea pactada en 147 libras, Pacquiao pesó 145 mientras que Mayweather  146.

Ya resuelto el trámite del pesaje llegó el último cara a cara previo al combate y mientras Manny lució relajado Floyd denotó mucho nerviosismo.

Claro, el nevadense por primera vez fue abucheado en su propia casa, ya que el apoyo a su rival fue contundente.  “Manny…Manny…Manny…” era el grito ensordecedor en la arena, que le daba los últimos toques al ring que albergará la pelea.

“Yo no creo que tenga desventaja por mi estatura. Lo mismo se decía antes de pelear con Antonio Margarito y Oscar de la Hoya. Y todos saben la historia. Este no es un factor para tomar en cuenta”, sostuvo Pacquiao enmedio de una gran ovación.

De la misma forma, a cada momento aprovechaba para mostrar en las cámaras un mensaje que denota su fervor cristiano. “Todo la gloria y la honra es para Dios”.

Ligeramente nervioso, Floyd Mayweather ofreció dar la mejor pelea de su vida. “Todo es cuestión de preparación. Yo estoy listo. Nadie saldrá decepcionado de la pelea este sábado. Manny es un buen rival, pero como lo he dicho en toda la semana. La gente me verá salir con la mano en alto de esta batalla.

De hecho, el MGM Grand lució pletórico, con una atmósfera pocas veces vista en una cartelera de boxeo.

¿Y el Cinco de Mayo?

La #MayPac no solamente ha revolucionado el negocio del boxeo, sino que también lo ha hecho con la ciudad de Las Vegas, una urbe que no se eclipsa fácilmente.

El acostumbrado bullicio de los turistas mexicanos por las festividades del Cinco de Mayo ha dado paso a una avalancha multicolor de acentos, colores y banderas.  Todo en la ciudad huele a aglomeraciones o mercado negro.

El duelo es entre Pacquiao y Mayweather. Pero la fiesta es para todos.

La curiosidad de visitar Las Vegas con motivo de la pelea que podría vender más cuatro millones de PPV ha puesto de cabeza  a todo mundo. Las Vegas no parece celebrar el Cinco de Mayo, sino al contrario bien podría tener el movimiento habitual de Ano Nuevo.

Incluso algunos osados tratan de hacer negocio enmedio del tumulto de gente con la reventa de todo lo que se pueda.  Banderas filipinas, los boletos del pesaje, que costaron originalmente $10 dólares, fueron puestos a la venta en hasta $300 para Ebay.  A1lgunos desesperadamente trataban de venderlos en $75 y $50 dólares, a pocos minutos de que arrancara la ceremonia.

Y una T-shirt que habitualmente cuesta $30 dólares, con la imagen conmemorativa del evento ya se está vendiendo hasta en $90.

Es por eso que las  habituales figuras de La Catrina que adornan la ciudad por estas fechas han cedido su lugar a los posters de la pelea, que han sido colocados prácticamente en cada ambiente que se visite.

Es imposible dar un paso sin percatarse que Las Vegas es la sede de la pelea Mayweather-Pacquiao. ¿ Y el Cinco de Mayo?

Bueno, ya el domingo cuando la pelea haya terminado, el mundo volverá a la normalidad.