¡No te hagas la ciega!

¿Por qué nos hacemos las ciegas? ¡Por miedo a la soledad!
¡No te hagas la ciega!
No ignores las señales de alerta en el amor.
Foto: Shutterstock

Imagina que estás súper cómoda en el sofá de tu sala viendo tu telenovela favorita, mientras saboreas un helado. Inesperadamente, percibes un fuerte olor a quemado y en vez de levantarte a ver qué pasa, piensas que algún vecino quemó su comida.

Luego oyes las sirenas de los bomberos, pero tampoco haces caso. Más adelante, escuchas una voz por un altoparlante: “Desalojen sus apartamentos, estamos en emergencia”. Tú no piensas que estás en peligro, así que le subes el volumen al televisor y continúas disfrutando de la telenovela.

¿Te imaginas que actuaras así ante una emergencia de tal magnitud? ¡Qué locura! Solamente que fueras ciega y sorda, se podría justificar. Sin embargo, cuando se trata de relaciones amorosas, así actuamos las mujeres: vemos que un hombre da indicios de que va a ser un mal partido, pero ignoramos las señales de alerta y continuamos jugando con fuego, hasta quemarnos.

¿Por qué nos hacemos las ciegas? ¡Por miedo a la soledad! Conozco mujeres que aceptan a alguien que no comparte sus valores, principios, intereses, gustos o sueños, pero continúan porque piensan: “¿Y si no aparece otro?”

No ignores las señales de alerta, especialmente al principio de una relación; si se toma diez cervezas en una fiesta, presta atención porque puede ser alcohólico; si de repente, te cancela una cita a última hora, se desaparece sin avisar o no contesta tus llamadas, ¡alerta!, que está involucrado con otra. Si pierde los estribos con facilidad y es grosero con otros, ¡atención!, así lo hará contigo. O si constantemente coquetea con amigas, vecinas y hasta meseras, no te sorprendas cuando descubras que es un infiel.

¡No te hagas la ciega! Cuando alguien demuestre falta de compromiso, poca integridad, irresponsabilidad, vagancia, agresividad o cualquier comportamiento que te haga sentir incómoda, frustrada o desilusionada, ¡no ignores “las alarmas de fuego”!, porque acabarás con el “corazón achicharrado”.

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