El papiloma humano, un virus silencioso

La importancia de hacerse las pruebas que detectan este mal, que es la causa principal del cáncer cervical

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El papiloma humano, un virus silencioso
El 90% de los casos de cánceres al cérvix y ano son causados por el virus del papiloma humano.
Foto: Shutterstock

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes en Estados Unidos. Su contagio es tan frecuente que la mayoría de los hombres y mujeres sexualmente activos lo contraen en algún momento de su vida.

Cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que cerca de 20 millones de estadounidenses tienen actualmente este virus y unos seis millones más lo contraen cada año. Lo alarmante del VPH es que sus víctimas desconocen que están infectadas ya que es un virus silencioso y causa graves problemas de salud, entre ellos los cánceres de cuello uterino (o cervical), vulva, vagina, pene y ano. También puede causar cáncer en la garganta, base de la lengua y amígdalas (cáncer orofaríngeo).

“El problema del VPH es que desgraciadamente no presenta síntoma ninguno durante  su etapa preinvasiva. Es decir que cuando la mujer contrae el virus no lo sabe, como tampoco cuando ya ha formado células precancerosas en el cérvix. Por eso es importante que tengan sus exámenes rutinarios femeninos preventivos”, explica el doctor Juan Carlos Félix, profesor de patología y obstetricia en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California (USC).

¿Cómo se transmite?

“Hay más de 100 tipos de VPH”, explica por su parte la doctora Daisy Dodd, especialista en enfermedades infecciosas en Kaiser Permanente, Anaheim (California). “Y estos se transmiten con mayor frecuencia a través de las relaciones sexuales de tipo oral, vaginal o anal con una persona que posea el virus”.

Dependiendo del tipo de VPH, unos pueden provocar cambios en el cuello uterino de la mujer  que eventualmente se puede convertir en cáncer cervical, mientras que otros pueden causar verrugas genitales o de la piel.

Las latinas ante el cáncer cervical

Y en cuestión de desarrollar cáncer cervical y tener los exámenes preventivos contra el cáncer cervical, el doctor Félix dice que las latinas de este país están en desventaja.

“El gran problema que vemos es que la mujer latina tiene un riesgo mucho más alto de desarrollar cáncer del cuello uterino que la anglosajona y aún mucho más alto que la afroamericana”, explica el galeno. “Además, es una de las causas de muerte entre las latinas de este país”.

El doctor Félix resalta que la causa de la alta incidencia del cáncer cervical en las latinas “no se ha podido definir bien, ya que el VPH afecta a las mujeres por igual”, pero tras los estudios se ha llegado a esta teoría bastante factible: “las mujeres latinas [de Estados Unidos] no se mandan a hacer los exámenes preventivos de detección temprana con rutina y cuando el cáncer cervical se les descubre ya está en una etapa avanzada, donde es más difícil tratarlo y puede causar la muerte”.

Ante ello, el patólogo insta a las mujeres latinas a tomar conciencia del VHP y de los exámenes preventivos contra el cáncer del cuello uterino. “El VPH es un virus muy contagioso. Es tan infeccioso que una mujer que tenga sólo una relación sexual en su vida, o una sola pareja, puede infectarse”, resalta el galeno.

Pedir las pruebas preventivas

Por ser un virus tan silencioso, el doctor Félix motiva a las féminas de habla hispana a pedir también a sus doctores que les hagan las pruebas de la citología cervicovaginal (o papanicolau) y del VPH.

“Muchas mujeres latinas tienen sus exámenes femeninos con un médico general  y, por lo regular, no se les incluye en sus chequeos las pruebas ginecológicas que son tan importantes en esta comunidad debido a la alta incidencia de cáncer del cuello uterino”, acentúa el patólogo.

Todas las sociedades de la salud de la mujer, así como los Centros de Prevención y Control de las Enfermedades (CDC), recomiendan que a partir de los 21 se le practique el papanicolau a toda mujer y desde los 30 años en adelante que se practique además la prueba del VPH.

“De salir el examen del VPH positivo, entonces hay que hacerle a la paciente un chequeo detallado del cuello uterino para descubrir si hay evidencias de células cancerosas. De tenerlas, entonces, según su nivel de desarrollo, éstas se cauterizan, congelan o remueven con un sencillo procedimiento que no afecta la  fertilidad de la mujer”, especifica el galeno.

Generalmente, en su etapa inicial, el cáncer cervical no presenta signos ni síntomas. Solamente en sus etapas avanzadas puede causar sangrado o flujo vaginal anormal, por ejemplo, después de tener relaciones sexuales. “Ser tratada a tiempo de la presencia de células precancerosas en el cérvix no sólo previene el desarrollo del cáncer cervical”, dice el doctor Félix. “También crea en la mujer una resistencia al virus del papiloma humano”.

Recomendaciones

Para reducir el riesgo de contraer el virus del papiloma humano, la doctora Daisy Dodd aconseja:

  • Practicar  sexo seguro. El usar un condón correctamente (ya sea masculino o femenino) puede ayudar a reducir el riesgo de contraer VPH.  Ten en cuenta que estos no te protegen del todo, ya que las secreciones pueden contaminar la piel no cubierta por el condón.
  • Tener sólo una pareja sexual. De ser sexualmente activo o activa, mantén una relación mutuamente monógama y no te involucres con alguien que practica actividades sexuales de alto riesgo.
  • Vacunarse. Hoy se tienen vacunas que pueden proteger contra varios tipos del VPH, incluyendo algunos de los que pueden causar cáncer, si se administran ANTES de que la persona se exponga al virus.  La vacuna se recomienda para las niñas y niños de 11 o 12 años, pero también la pueden recibir los hombres hasta los 21 años y las mujeres hasta los 26 años, de no haber recibieron la vacuna cuando eran chicos.

Los estragos del VPH

Datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) muestran que el VPH, en Estados Unidos, es el culpable del:

  • 90% de los casos de cánceres al cérvix y ano
  • 70% de los casos de cánceres de vagina y vulva
  • Más del 60%  de los casos de cáncer al pene