Conviene planificar la carga financiera de los estudios universitarios

No deje de ahorrar para su jubilación por ahorrar para la educación universitaria de sus hijos
Conviene planificar la carga financiera de los estudios universitarios
Nunca es pronto para empezar a ahorrar par ala Universidad.
Foto: Shutterstock

El costo de la educación universitaria aumenta día tras día, sin usted siquiera advertirlo hasta el momento en que se enfrenta a la matrícula. La cantidad de dinero que debe ahorrar para ese fin es alarmante. Si tiene hijos, debe empezar a hacer planes para afrontar los costos de sus estudios universitarios lo antes posible.

Mantener a un hijo cuesta dinero, incluso antes de que ingrese a la universidad. Según el Departamento de Agricultura de los EE. UU., la crianza de un hijo desde su nacimiento hasta los 18 años insume unos $245,000, cifra que varía mucho dependiendo del lugar en el que vive y de cuánto gana. Por ejemplo, para el caso de personas que perciben un ingreso alto en el noreste de EEUU, esas estimaciones pueden ascender a $455,000 y, por lo general, los costos son más elevados en áreas urbanas.

Estas cifras incluyen conceptos tales como vivienda, alimentación, vestimenta, salud, educación, cuidado infantil y gastos varios, incluidos teléfonos celulares y computadoras. Para peor, si es que aún sigue en pánico, estos precios no incluyen el costo de los estudios universitarios, el cual se septuplicó en las últimas décadas e incrementó dos veces más  que los costos de atención de la salud desde 1983.

“Cuanto más pequeño es un niño, más costosa probablemente será su educación universitaria”, según JP Morgan Asset Management, que estima que el eventual desembolso para una carrera universitaria de cuatro años de un recién nacido ascenderá a unos $424,425 en una institución privada y a $190,767, en una institución pública. De cualquier manera, esa suma representa uno de los gastos más importantes que una familia debe afrontar.

Aquí es donde entra en juego la planificación, es decir, fijar una meta y determinar cuánto debe (y puede) ahorrar para la educación universitaria de su hijo. Esto no se reduce meramente a ahorrar dinero, sino que conlleva elaborar un plan y una estrategia de inversión que pueda incrementar el potencial de crecimiento y acumular más fondos para los estudios universitarios de manera constante. Usted cuenta hoy con una gran ventaja que tiene más peso que el tamaño de sus ingresos: el tiempo.

Cuanto antes comience a ahorrar, de más tiempo dispondrá para incrementar su fondo para estudios universitarios a través de la capitalización de intereses a largo plazo. Incluso las contribuciones más ínfimas hacen una diferencia a lo largo de varios años.

Por ejemplo, supongamos que aún dispone de 15 años para ahorrar para que su hijo asista a una universidad pública durante cuatro años. Si se fija un objetivo de $194,000 (con lo cual le sobrará algo para la pizza y los gastos de lavandería de su hijo) y calcula una tasa de rentabilidad conservadora del 4% al año, con tanto tiempo para ahorrar por delante, solo deberá destinar unos $650 al mes.

También es importante elegir el vehículo de inversión indicado. Por ejemplo, un plan de ahorro para estudios universitarios 529 ofrece inversiones y retiros exentos de impuestos para gastos de educación superior calificados, según el Servicio de Rentas Internas. Las inversiones no están gravadas con el impuesto a las ganancias de capital, incrementando sus fondos disponibles cuando los necesite.

Nota: Algunos estados permiten deducir de impuestos u otorgan créditos fiscales por las contribuciones a los planes 529; los estados también ofrecen distintas opciones de planes 529.

Al igual que en la mayoría de las carteras, la diversificación de inversiones dentro del plan 529 lo ayudará a lograr los resultados que desea, sin correr riesgos excesivos. Si las cosas no escapan a la regla, una cartera equilibrada de acciones y bonos genera mejores rentabilidades que las carteras conformadas solamente por bonos o efectivo. Escoja un fondo que lo ayude a que sus inversiones superen la inflación de la matrícula (que, por lo general, es de aproximadamente el doble de la inflación general, la cual actualmente se sitúa en apenas menos de un 2%).

Dos comentarios más sumamente aleccionadores: no se olvide de evaluar todos los cargos y gastos asociados con un plan 529, por ejemplo, comisiones basadas en los activos (una especie de anticipo ajustado al tamaño de su inversión), costos de inscripción y mantenimiento y comisiones por ventas a pagar a los gestores del fondo. Por otra parte, no deje de ahorrar para su jubilación por ahorrar para la educación universitaria de sus hijos.

A usted y a sus hijos les resultará mucho más fácil obtener un préstamo para estudios universitarios que a usted obtener uno para financiar su jubilación.

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Maureen Crimmins es cofundadora de Crimmins Wealth Management LLC con sede en Woodcliff Lake, N.J. Sus sitios web son www.CrimminsWM.com y www.RootsofWealth.com.
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