La hora de los trabajadores agrícolas

El trato a los trabajadores agrícolas es aborrecible e inaceptable

Los trabajadores agrícolas trabajan en condiciones muy duras durante horas para alimentarnos a todos nosotros, sin embargo carecen de protecciones y derechos básicos otorgados a casi todos los empleados en el estado de Nueva York.
El trato a los trabajadores agrícolas es aborrecible e inaceptable. La Carta de los Derechos de los Trabajadores Agrícolas (Farmworkers Bill of Rights), terminaría las prácticas vergonzosas que son una afrenta moral a todo lo que nuestro estado representa.
El mes pasado esta legislación dio un paso hacia adelante, al ser aprobada en el Comité de Trabajo del Senado por una votación de 12-4.
Quiero agradecer a todos los que apoyaron el proyecto de ley en ambas bancadas por reconocer la importancia de este tema.
Esta pieza legislativa es fundamental para ayudar a ponerle fin a las condiciones laborales brutales que enfrentan día a día los trabajadores agrícolas en todo el estado.
La legislación (S.1291/Espaillat) dará protecciones a los trabajadores del campo a la par de muchos otros trabajadores en todo Nueva York.
El Proyecto de Ley de los Derechos de los Trabajadores Agrícolas establece un día de descanso semanal, compensación laboral, pago de horas extras, condiciones de trabajo sanitarias y seguro de desempleo.
Además da el derecho a la negociación colectiva para los trabajadores agrícolas a los que les han sido negadas sistemáticamente protecciones laborales básicas y que trabajan en condiciones inaceptables.
Cada vez que llegan a nuestra mesa productos agrícolas hay que pensar que la gran mayoría de los trabajadores del campo siembran y cosechan estos productos sin las protecciones laborales básicas que merecen.
Ya es hora de que esto cambie.
La semana pasada, junto con defensores de los trabajadores agrícolas y trabajadores del campo, realizamos una marcha desde la iglesia Westminster Presbyterian al edificio del Capitolio, para llamar a mis colegas en la Legislatura Estatal a aprobar esta legislación.
Además, presenté una Resolución en honor a la vida de César Chávez y su compromiso con los derechos de los trabajadores agrícolas.
Estoy decepcionado de que los trabajadores agrícolas, especialmente los inmigrantes, que son más vulnerables al abuso y la explotación, no reciben protección especial para su industria.
Nueva York siempre ha estado al frente en la defensa de los derechos de los trabajadores.
Aprobemos cuanto antes la Carta de los Derechos de los Trabajadores Agrícolas.