Jacobson, candidata de Obama para la Embajada de México

La diplomática ha estado al frente de las negociaciones para normalizar las relaciones con Cuba  
Jacobson, candidata de Obama para la Embajada de México
Foto: EFE

Washington.- Roberta S. Jacobson, la diplomática que de adolescente soñó con ser bailarina y desde principios de año ha liderado el diálogo para normalizar las relaciones con Cuba, podría ser próxima embajadora de EEUU en México.
En un comunicado, la Casa Blanca anunció que el presidente Barack Obama prevé  nombrarla como próxima embajadora de Estados Unidos en México, en momentos en que ambos países buscan estrechar aún más sus lazos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. El nombramiento oficial ocurrirá en una fecha aún no precisada por la Casa Blanca.
Jacobson, de 53 años, asumió su cargo actual como secretaria de Estado adjunta para América Latina hace tres años y ha sido uno de los rostros más visibles en asuntos como la crisis en Venezuela y el problema de la inseguridad ciudadana en Centroamérica. Su nombre figuró en una lista junto a otros indoviduos a los que la Administración que Obama calificó “con demostrado conocimiento y dedicación en sus carreras”.
La primera opción de Obama para la emabjada de México, la abogada mexicoamericana María Echaveste, nombrada en septiembre de 2014, retiró su candidatura al cargo en enero pasado por la larga demora en el proceso de confirmación.
Jacobson tendría que ser confirmada por el Senado, donde goza de apoyo bipartidista y por ahora no han surgido voces opuestas a su nombramiento.
Alex Burgos, portavoz del senador republicano por Florida y precandidato presidencial, Marco Rubio, dijo que éste conoce la trayectoria de servicio público de Jacobson y estará “revisando de cerca su récord” cuando ocurra el nombramiento oficial.
De ser confirmada, Jacobson se asentará en la Ciudad de México en medio de un mabiente de inseguridad que sigue colmando la atención mediática en ese país, con el que EEUU mantiene fuertes vínculos económicos –al son de un intercambio comercial de más de $1,300 millones a diario- y una firme cooperación contra los carteles de la droga y la emigración ilegal desde Centroamérica.
Expertos consultados por este diario y que han seguido de cerca la carrera de Jacobson aseguran que ésta es la candidate más idónea para el cargo.
“Es un trabajo difícil, pero Jacobson está claramente cualificada y conoce muy bien México; podrá navegar la compleja burocracia estadounidense con gran destreza, algo clave porque casi todas las agencias están implicadas en la política exterior hacia México. Ella merece una pronta confirmación y ojalá no se retrase por la labor que está haciendo” con Cuba, dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano.
Por su parte, Maureen Meyer, analista para asuntos de México de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), consideró que es importante colocar en México a alguien como Jacobson, quien llevará un abanico de complejos temas relacionados con la seguridad, el comercio, inmigración, derechos humanos, y energía, entre otros.
Según Andrew Selee, vicepresidente ejecutivo del Centro Woodrow Wilson, Jacobson no solo domina los temas bilaterales sino que es una “servidora pública visionaria pero también pragmática, que avanza hacia metas grandes con pasos prácticos y seguros”.

Lleva América Latina en la piel

Desde que Obama anunció el deshielo de las relaciones diplomáticas con Cuba en diciembre pasado, Jacobson ha estado al frente de las negociaciones con las autoridades cubanas para normalizar las relaciones y para la reapertura de las respectivas embajadas en Washington y La Habana.
Veterana de casi 30 años en el Departamento de Estado, donde comenzó su carrera sideral como becaria, Jacobson ha recorrido barrios y los corredores del poder de prácticamente todo el continente americano. Habla con fluidez el español.
En cada foro público, Jacobson se ha destacado por su férrea defensa de la democracia y los derechos humanos en la región, sobre todo en Cuba y Venezuela.
Jacobson estuvo implicada en las negociaciones entre bambalinas para la puesta en libertad del subcontratista estadounidense Alan Gross, quien purgaba cárcel en Cuba desde 2009 bajo cargos de espionaje.
También ha dejado en claro el compromiso de EEUU con la seguridad en México, como lo hizo en una entrevista con este diario en 2013.
De hecho, en una entrevista ampliamente difundida por la revista de su “alma mater”, la Universidad Brown, Jacobson ha visto América Latina como un “laboratorio de la democracia”, un asunto que desde siempre ha acaparado su atención.
En esa entrevista, entre bromas recordó que, durante su adolescencia en un suburbio de Nueva Jersey, siempre quiso ser bailarina pero, al participar en obras teatrales en la universidad, descubrió que su verdadero talento estaba en la diplomacia.
Entre otros cargos, Jacobson ha estado involucrada en asuntos relacionados con el Tratado de Libre Comercio para Norteamérica (NAFTA) entre EEUU, México y Canadá entre 2007 y 2010, y como directora de la Oficina de Asuntos Mexicanos entre 2003 y 2007.
También fue la “número dos” de la embajada de EEUU en Perú entre 2000 y 2002, y antes de eso ocupó otros cargos en la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
Jacobson obtuvo su licenciatura de la Universidad Brown y una maestría de la Facultad de Leyes y Diplomacia de la Universidad Tufts.