window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Discapacitados ganan demanda contra cárcel de Rikers

La demanda alega falta de acondicionamiento para los reclusos con parálisis parcial

Nueva York— Ocho reclusos discapacitados de la cárcel de Rikers obtuvieron una compensación de casi $90.000 luego de ganar una demanda, sin la representación inicial de un abogado, que denunciaba condiciones terribles en las celdas.

Los internos, uno de ellos ciego y otros en sillas de ruedas, presentaron el caso en 2010 alegando insalubridad y la falta de acondicionamiento para sus necesidades, reportó el Daily News.

Los documentos de la demanda, citados por el rotativo, describen condiciones terribles en el dormitorio 3 en la Comandancia Norte de Enfermería de la cárcel de Rikers, que ofrece atención médica a los reclusos con discapacidad.

José Morales, uno de los demandantes, refiere en los documentos una infestación de mosquitos y que por unos seis meses los internos discapacitados no tuvieron acceso a bandejas para cateterismo en la sala de descanso. El hombre recibió $10.000 en compensación.

Otro de los demandantes, Brian Harrison, dijo que se provocó una lesión en la frente que requirió 10 puntos de sutura luego de golpearse con la esquina de la cama al intentar acercarse a su silla de ruedas. El interno recibió $15.000 como parte del acuerdo, que no incluye una admisión formal de las faltas. Las acusaciones no fueron probadas.

La demanda reveló la falta de camas especiales y equipo en el baño para los internos con parálisis parcial, argumentado una violación a la Ley de Estadounidenses con Discapacidad. Los demandantes también dijeron que la cárcel estaba infestada de ratas y que los reclusos ciegos no fueron supervisados ​​adecuadamente.

“Fue en el mejor interés de la ciudad para resolver estos casos, que involucró a varios incidentes aislados”, dijo al Daily News un portavoz del Departamento de Derecho.

El año pasado, la empresa Manhattan Hughes Hubbard y Reed tomó el caso pro bono y negoció con la Ciudad. Las compensaciones van de $ 1.200 a $ 16.000 y se espera que Felipe Rivera Cruz, el último recluso en demandar, firme el acuerdo en cuanto un notario público revise los documentos en la cárcel.

“Estamos plenamente comprometidos a proporcionar un acceso pleno y comodidades para los discapacitados a nuestras instalaciones”, dijo un portavoz del Departamento de Corrección.

En esta nota

Rikers Island
Contenido Patrocinado