GENDA, un paso adelante pero insuficiente

Una legislación que el Senado estatal ha rechazado siete veces, daría a transexuales y transgéneros protección para enfrentar la discriminación laboral
GENDA, un paso adelante pero insuficiente
Brook Cerda. /MARIELA LOMBARD

Mientras que el Acta de No Discriminación por Orientación Sexual (SONDA) es efectiva en Nueva York desde 2003, su equivalente GENDA para la protección de las personas transexuales y/o transgénero ha sido rechazada siete veces en el Senado estatal.

“Somos las olvidadas de la comunidad LGBT”, sentenció la activista Brook Cerda. “Por años nuestras necesidades han sido relegadas y nuestros derechos violentados. Nos condenaron a la invisibilidad”.

Inadvertida en la euforia que desató la aprobación del matrimonio gay en Nueva York en 2011, quedó la noticia de que el Senado estatal rechazaba por cuarta vez la ley GENDA.

“Hemos empujando GENDA año tras año sólo para enfrentarnos a la pared conservadora en el Senado”, dijo Cerda. “Somos parte de la lucha por los derechos de la comunidad LGBT, pero las batallas de las transgénero y transexuales no ven victoria”.

Esta semana, por séptimo año consecutivo, la Asamblea aprobó GENDA con 88 votos a favor, pero hay poca expectativa de que pase en el Senado.

El acta pide enmendar las leyes para agregar la discriminación por identidad y expresión de género a las categorías existentes, en las que figura la protección contra la discriminación por motivos de orientación sexual en el trabajo, educación, servicios públicos y vivienda. También plantea que se incluyan las categorías de identidad género y expresión de género en casos de crímenes de odio.

Pese a que GENDA ofrecería un recurso legal para las personas transexuales y/o transgénero al enfrentar discriminación laboral, activistas opinan que es insuficiente para la realidad que viven, considerando que leyes similares vigentes en 11 ciudades del estado no son aplicadas ni respetadas.

De acuerdo con Cerda, parte del problema de la discriminación laboral son los documentos de identidad y el cambio de nombre, un hecho que se refleja en la expedición del ID Municipal. A muchas transgénero se les negó el carnet con su nombre femenino.

En este contexto, las activistas piden legislaciones como la recién aprobada por la Cámara de Representantes en Connecticut, que facilita el camino para que las personas transgénero cambien legalmente su sexo en los certificados de nacimiento, licencias de conducir y otros documentos de identificación antes de la cirugía de cambio de sexo, pero después de someterse a la terapia hormonal y la transición psicológica.