Darán una limpieza a negocios de lava carros

El Concejo votará el miércoles un proyecto de ley para exigirá licencia y pondrá regulaciones a estos negocios

El Comité de Trabajo y Servicio Civil del Concejo Municipal aprobó este martes por cuatro votos a favor y una abstención, una propuesta de ley que obligará a todos los negocios dedicados al lavado de carros obtener una licencia para operar, además de reunir requisitos específicos de protección al medio ambiente.

El proyecto, que se espera sea puesto a votación en el pleno del Concejo el miércoles, requerirá el depósito de un bono de $150,000 para poder operar, además de exigir que los negocios obtengan una licencia cada dos años a un costo de $550, que será otorgada por el Departamento de Asuntos del Consumidor (DCA).

Como parte del proceso de aplicación el DCA también deberá considerar el “carácter moral” cuando entregue o renueve una licencia, revisando la historia del operador y las violaciones a las leyes laborales, respeto a los contratos y condiciones de trabajo.

Es precisamente este último requisito de revisar la conducta laboral de un negocio antes que se le de una licencia, el punto más importante para el mexicano Rafael Sánchez, trabajador en un negocio de lavar carros en la zona del Bajo Manhattan.

“Claro que es importante, porque el patrono que nos explota no podrá volver a trabajar si no tiene buenas referencias”, dijo Sánchez.

La explotación en la industria del lavado de autos alcanzó su punto máximo cuando el año pasado, luego de una investigación realizada por el Fiscal General del estado, Eric Schneiderman, se logró un acuerdo con John Lange, propietario de una cadena de negocios, para que pagara $3.9 millones en penalidades por haber engañado a los trabajadores y dejado de pagar horas extras trabajadas en 21 establecimientos que posee en toda la ciudad.

El depósito del bono de $150,000 cubrirá las demandas contra la empresa incluyendo el robo de salarios o daños a los vehículos, pero para los negocios que estén sindicalizados por la Unión de Tiendas por Departamentos de Mayoreo y al Detal (RWDSU) o que estén bajo supervisión del estado solo se les requerirá un bono de $30,000.

Se estima que en la Ciudad funcionan alrededor de 130 lavaderos de autos que emplean aproximadamente a 3,000 trabajadores.

Como parte de los requisitos que los negocios deben cumplir en términos de medio ambiente se incluye la obtención de permisos para construir un pozo de agua, se limita la cantidad de agua que pueden extraer de fuentes públicas y se les obliga a la presentación de informes sobre los productos químicos que utilizan en su operación.

Steve Rotlevi, presidente de la Asociación de Propietarios de Lavaderos de Carros de la ciudad, dijo antes de la votación del comité que de aprobarse la ley pondrá en aprietos a la industria y que aunque apoya la licencia y las regulaciones a los negocios, exhortó a que las mismas deberían ser más justas, equitativas y transparentes.

“Bajo el mandato de que los negocios deben poner bonos cada uno de $150,000, solo podemos asumir que el Concejo intenta forzar a más de 130 pequeños negocios a cerrar”, dijo.

No hubo comentario de parte de la oficina de la presidenta del concejo Melissa Mark Viverito, que fue una de las propulsoras de la legislación desde hace más de dos años.