Clínicas para abortos en Texas seguirán operando
Corte Suprema permite que sigan abiertas mientras decide si toma el caso para revisar las nuevas regulaciones del estado
La Corte Suprema permitió este lunes que nueve clínicas para abortos en Texas permanezcan abiertas mientras considera la apelación a una decisión judicial en una corte menor que las obligaría a cerrar.
Por votación de 5-4, los jueces otorgaron una apelación de emergencia de las clínicas después de que la Corte de Apelaciones del 5to Circuito en Nueva Orleans ratificó en su fallo la exigencia de que las clínicas de aborto cumplan con las mismas normas de funcionamiento de los hospitales.
Además de los estándares quirúrgicos, el tribunal también ratificó el requisito de que los médicos que realizan abortos obtengan privilegios de internamiento en un hospital que se encuentre a 30 millas de una clínica. El tribunal indicó que con la excepción de un médico que trabaja en McAllen en el sur de Texas, la cláusula no representa una carga anticonstitucional para mujeres que buscan abortar.
Texas cuenta en la actualidad con 17 clínicas de aborto, una cifra muy inferior a las 40 que tenía en 2012. La Corte Suprema podría revisar este caso a finales de año.
De acuerdo con las nuevas restricciones, las únicas clínicas de aborto que continuarían funcionando en el estado serían las ubicadas en las grandes ciudades. Una excepción sería McAllen, cerca de la frontera con México, a la que el 5to Circuito exentó de algunas restricciones.
Pero para las mujeres en El Paso, la clínica de aborto más más cerca en Texas las obligaría a que hicieran un viaje de ida y vuelta de 1,930 kilómetros (1,200) millas hasta San Antonio o cruzar la frontera hacia Nuevo México.
Los dueños de las clínicas pequeñas afirman que hacer las mejoras les costaría millones de dólares que no tienen en tanto que numerosas mujeres se verían obligadas a desplazarse cientos de kilómetros hasta un hospital que provea servicio de aborto.
Legisladores de Texas sostuvieron que las cláusulas tenían la intención de mejorar la seguridad. Pero quienes ofrecen estos servicios, cuya posición ha sido apoyada por las principales asociaciones médicas, señalan que las reglas no benefician a los pacientes y que buscan dificultar el trabajo de las clínicas, y no mejorarlas.
Sin embargo, la Corte señaló que las clínicas de aborto no mostraron que las restricciones acarrearían una dificultad indebida a “gran número” de mujeres.
El gobernador republicano Greg Abbott y otros conservadores dijeron que las nuevas normas protegen la salud de las mujeres.
Pero los defensores del derecho al aborto describen esa ley como un intento velado para impedir el acceso a la interrupción del embarazo en Texas y anunciaron que apelarán de inmediato ante la Suprema Corte Federal, que había apoyado temporalmente la normativa el año pasado.
El Tribunal Supremo ha permitido un amplio número de regulaciones al aborto, incluyendo periodos de espera y el consentimiento de los padres en caso de menores de edad, pero agregó que los estados no podrán imponer una “carga injustificada” al derecho de abortar antes de que el feto sea viable.