Refuerzan seguridad de empleados de albergues de NYC

El asesinato de Ana Charle puso en relieve la urgencia protección para los trabajadores de refugios

Nueva York— La Ciudad incrementó las medidas de seguridad para proteger a empleados de refugios para desamparados, luego de la muerte en abril pasado de la española Ana Charle, gerente de Project Renewal’s Bronx Boulevard Men’s Shelter.

La mujer, de 36 años, fue asesinada a manos del exresidente West Spruill, quien intentó violarla antes de dispararle con arma calibre 40. Trascendió que Charle solicitó en varias ocasiones mayor seguridad en el sector, pero su reclamo no fue atendido.

El incidente urgió la revisión de las medidas de seguridad en los 256 refugios para desamparados en la ciudad de Nueva York, algunos operados por proveedores sin fines de lucro. Según reportó The New York Times, el Departamento de Servicios para Desamparados (DHS) se reunió con directores de los refugios para hacer frente a sus preocupaciones. La agencia revisó los casos violentos en los últimos años para implementar un nuevo plan de entrenamiento que asegure la protección de los empleados.

Las autoridades municipales también crearon un grupo de trabajo interinstitucional para examinar el perfil de los desamparados que reciben servicios, incluyendo personas que sufren una enfermedad mental grave o tiene antecedentes de conducta violenta. El grupo de trabajo cuenta con representantes de DHS, hospitales, policía, la Oficina de Justicia Penal de la Alcaldía y el Departamento de Corrección.

Gilbert Taylor, comisionado de DHS, dijo al rotativo que la Ciudad se ha comprometido a respaldar a los empleados que hacen el trabajo heroico de cada día.

“Su trabajo es difícil y sumamente importante, admiramos su dedicación al ayudar a los necesitados”.

Christy Parque, directora Homeless Services United, dijo que la resolución de problemas que enfrenta el sistema de refugios no es responsabilidad exclusiva del DHS y sus operadores, por lo que el grupo de trabajo interinstitucional es un paso adelante.

“Durante años hemos estado pidiendo un mayor apoyo y financiación para nuestros programas, incluyendo el incremento de personal de seguridad”, dijo.

El asesinato de Charle conmocionó a los trabajadores de los refugios en la ciudad. Muchos dijeron a The New York Times que estaban al tanto de los riesgos de trabajar en refugios, en particular los situados en los barrios con alta criminalidad.

La española Ana Charle fue asesinada en un refugio.
La española Ana Charle fue asesinada en un refugio.

“Pude ser yo o unos de mis colegas”, dijo Liciele Blunte, de 38 años, quien trabaja en un refugio en Brooklyn, quien a diario enfrenta la conducta agresiva de algunos desamparados.