Leidy Yesenia Solís: El sueño olímpico de la colombiana

En los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 impuso tres récords en los 69 kilogramos

Un futbolista y una pesista, como ella, le trazaron el camino a Leidy Yesenia Solís cuando era una niña y empezó a sentir el cosquilleo que aparece cuando se dejan atrás las ganas de jugar y aparecen las ganas de competir.

Nació en Tuluá, Colombia, en 1990, cuando ya un futbolista nacido en la ciudad conocida como “El Corazón del Valle” deslumbraba con su magia los campos de juego.

Era Faustino ‘Tino’ Asprilla.

“‘Tino’ siempre fue el personaje más famoso del pueblo”, dice  entre risas, aunque admite que cuando ella era una niña, ya Asprilla estaba en los pasos finales de su carrera.

Tenía solo diez años cuando vio en las noticias que una atleta de ébano, como ella, era aplaudida y elevada al nivel de celebridad en Colombia. Fueron las horas de María Isabel Urrutia,  ganadora de la medalla de oro en levantamiento de pesas en los Juegos Olímpicos de Sydney. Fue la primera medalla de oro para Colombia en Juegos Olímpicos.

Asprilla porque la tierra siempre ‘jala’ y Urrutia por mujer, por negra, por ejemplar y por ‘berraca’ se quedaron como referencias de una adolescente que encontró en el deporte un camino para abrirse paso en la vida.

Es la crónica, en corto, de una larga historia de la pesista que empezó su cosecha en 2006, siendo un niña de 16 años,  cuando ‘robó’  los titulares  de los medios  y fue la máxima estrella de los Juegos Sudamericanos de Buenos Aires con tres medallas de oro. De esa manera sacó pasaporte para los Panamericanos de Río de Janeiro (2007) y a los 17 años empezó su historia de grandes títulos.

Las obligaciones personales con el nacimiento de su hijo Alan Matías la alejaron de Guadalajara 2011 donde la extrañaron y regresó a Toronto, con su mejor versión a los 25 años, para dejar en lo alto el grito de guerra de las mujeres de su raza y de su tierra.

Después de llenar sus vitrinas de  medallas y trofeos; con el reconocimiento alcanzado y las marcas técnicas que la avalan, parece destinada a cerrar un ciclo regresando a tierras cariocas en los Olímpicos de 2016, donde tiene una cita que cumplir con la gloria del oro olímpico.

Todavía mareada por su actuación impresionante y asediada por los periodistas en Toronto donde impuso tres récords para los Juegos Panamericanos en los 69 kilogramos, Solís pudo mantener la compostura para pensar en lo que viene. “Los Olímpicos son el sueño de todos los deportistas, pero no me obsesiono… hay que trabajar y estar bien para cuando llegue el momento…”.

En Beijing en 2008 terminó en el cuarto puesto y se quedó a un paso del podio de los elegidos. Y aunque siempre le sobró talento aquella vez le faltó rodaje y experiencia. Ahora ya lo tiene todo para llegar más lejos.

Un lugar con el que ya sueña, pero “no me pongo presión’, y que la va a convertir en el personaje más famoso de Tuluá, junto a ‘Tino’ Asprilla y en la pesista más galardonada de Colombia junto a la inolvidable María Isabel Urrutia.

Misión cumplida

“Súper feliz, pienso que todo es resultado de un excelente trabajo, con mucha dedicación, empeño, trabajando ciento por ciento enfocada en este resultado y gracias a Dios las cosas se dieron como tenía que ser”.