Dos propuestas en el Concejo a favor de comerciantes

Dos propuestas en el Concejo a favor de comerciantes
Ramona Núñez, cocinera de Punta Cana Restaurant en Washington Heights, teme por su futuro laboral ya que ese negocio está a punto de cerrar por la subida del alquiler.

La propuesta de ley para ayudar a los pequeños comerciantes, que está impulsando la concejal Annabel Palma, pareciera ir por buen camino y todo indica que este año sí pudiera ser puesta a consideración del Comité de Pequeños Negocios, ya que cuenta con el respaldo de 24 ediles y sólo falta que se adhieran dos más para ser debatida.

Se trata de una legislación que da a los inquilinos comerciales el derecho a renovar el contrato 10 años o más y si el dueño del local quiere subir la renta es obligatoria una mediación. Si en esta mediación no se llega a un acuerdo se acudiría a un arbitrio de obligado cumplimiento.

Para poder ser asignada al Comité de Pequeños Negocios y ser debatida en una audiencia pública, la propuesta deberá contar en total con el respaldo de al menos 26 concejales.

La medida original, que fue introducida por primera vez en 2006 por el entonces concejal Robert Jackson, se había quedado literalmente atrapada dentro de un laberinto burocrático ya que nunca lograba reunir el respaldo suficiente para continuar con su curso.

Debido a la expiración del período legislativo cada año, las propuestas de ley que no logran pasar deben ser sometidas nuevamente con cada nueva reorganización en el Concejo, por lo que en junio pasado la concejal Palma, representante por El Bronx, volvió a introducir la propuesta de Jackson bajo el número 402 y con el nombre de Acta de Supervivencia de Pequeños Negocios.

“Es evidente que los neoyorquinos están listos para políticas progresistas, de aprobarse se protegerá a las pequeñas y medianas corporaciones, que son las bases económicas de nuestras comunidades. Es inaceptable que tantos pequeños negocios se vean obligados a cerrar como resultado del proceso de renovación de arrendamientos comerciales difíciles y sumamente complicados”, dijo Palma a El Diario.

Entre los concejales hispanos que apoyan la medida figuran Ydanis Rodríguez, Rosie Méndez,  Rafael Espinal y María del Carmen Arroyo.

Para Rosie Méndez, representante por el Bajo Manhattan, a largo plazo es “importante que los pequeños negocios tengan una oportunidad de sobrevivir y el objetivo de este proyecto los favorece”.

Entre los concejales que aún no han tomado posición al respecto se encuentran la presidenta del Concejo Municpal Melissa Mark Viverito, Carlos Menchaca, que no pudo comentar por encontrarse fuera del país. Tampoco se han pronunciado al respecto los concejales Antonio Reynoso y Julissa Ferreras.

Otro proyecto favorable a comerciantes:

Este jueves fue presentado ante el Concejo Municipal el proyecto de ley 851, con el que se quiere proteger a los inquilinos de inmuebles comerciales de ser víctimas de acoso o cualquier otro tipo de intimidación.

La medida, patrocinada por los concejales Robert Cornegy que preside el Comité de Pequeños Negocios y Mark Levine, representante por el distrito 7 del Alto Manhattan,  impone sanciones de un mes de alquiler o $1,000 -mas gastos legales y de corte-  a dueños de locales que han acosado a sus inquilinos.

La legislación prohíbe a los propietarios comerciales que utilicen cualquier tipo de intimidación, bien sea física o verbal como amenazas, así como el negarse a hacer reparaciones, cortar la calefacción o los servicios públicos, para tratar de obligar a un inquilino comercial a salir del predio.

“He escuchado muchas historias de caseros que han tomado acciones que interfieren con el  uso del espacio comercial de pequeños negocios que están pagando alto costo por su renta. Muchos pequeños comerciantes solo quieren servir a sus clientes y en su lugar deben estar luchando para mantener los servicios básicos”,  dijo el edil Cornegy, que representa al distrito 36 de Brooklyn.

“Nuestros pequeños comerciantes son muy importantes como para dejarlos sin protección. este proyecto de ley es un paso importante para los inquilinos comerciales”, dijo el concejal Levine.

Bajo los términos de la propuesta se considera también intimidación cuando el propietario somete querellas judiciales frívolas, emprende reparaciones innecesarias sobre el espacio del inquilino o uno adyacente, y/o participa en tácticas de negociación injustas para los arrendamientos de renovación.