El camino cuesta arriba para un estadio de fútbol en NYC

El presidente de Brooklyn quiere que el recinto se construya en su condado, pero el proyecto no se ve cercano.
El camino cuesta arriba para un estadio de fútbol en NYC
Vista del área cerca de Coney Island donde proponen construir un estadio de soccer.

Nueva York- ¿Un estadio de fútbol con vista al mar? Suena a un bonito sueño, que comparte el presidente de Brooklyn. “Estamos abiertos a hacerlo en Brooklyn en cualquier lugar que haya espacio y estamos dispuestos a pensar de manera creativa”, dijo Eric Adams. “Podríamos construir en el área ferroviaria de Coney Island o en el borde costero de ese barrio”.

Sin embargo, la sola posibilidad -como ha sucedido con otros proyectos deportivos- genera resistencia. “Ya tenemos demasiado tráfico acá y cuesta mucho encontrar estacionamiento”, dice Jazmín Vega, residente de Coney Island. “Ya cuando tenemos partidos de béisbol la gente toma mucho y se pone loca”.

“Coney Island no es solamente su boardwalk, sino la gente que lo llama su hogar. Sus necesidades son lo principal, y ante cualquier propuesta, ya sea un hotel, un estadio o una universidad, debemos escuchar lo que piensan”, dice Mark Traeger, concejal por este distrito. “Cualquier idea debe ser revisada cuidadosamente y ver las necesidades de la comunidad. Por ahora, todavía estamos priorizando la recuperación”.

“Construir un estadio en el borde costero es una mala idea”, dice el urbanista Juan Rivero, quien fue vocero del grupo Save Coney Island y que ha estudiado el área. “El desarrollo en Coney Island debería conservar la idea de apertura y permitir un fácil acceso visual y peatonal a la playa”. Además, Rivero dice que el transporte público, como está hoy en la zona, no es suficiente.

Dos de los tres equipos profesionales de la región están buscando un hogar: el New York City FC y el New York Cosmos. Mientras los últimos reportes han hablado de un posible estadio del NYCFC en Inwood, donde hoy se encuentran los recintos deportivos de la Universidad de Columbia, el Cosmos planteó hace tres años un proyecto frente al hipódromo de Belmont, en Queens. Sin embargo, desde entonces no ha habido novedades. Eric Adams dijo a El Diario que ha tenido conversaciones con ambos clubes.

“Aún estamos tremendamente interesados en construir en Belmont, pero sí estamos viendo otras alternativas que se ven muy viables. Brooklyn es una de esas posibilidades”, dijo el jefe de Operaciones del Cosmos, Erik Stover. “Apreciamos muchísimo el apoyo del presidente del condado Adams”. Los Cosmos ya jugaron, de hecho, en Coney Island, en el estadio del equipo de béisbol local y, dicen, fue una grata experiencia.

Por su parte, en el NYCFC explican que, por ahora, están contentos en el Yankee Stadium. “Mientras tanto, seguimos buscando en los cinco condados. Sabemos lo difícil que es hacer esto y sabemos que lo podemos hacer una sola vez, así que queremos hacerlo bien”, explicó un funcionario del club, quien agregó que será clave la conectividad del lugar para la institución que se ha marqueteado como “el equipo de los cinco condados”.

En la Alcaldía, sin embargo, ponen paños fríos al respecto. “Nosotros no estamos tan locos por inaugurar estadios como era con Bloomberg”, explica una fuente en City Hall. “Esto tiene que estar acompañado de una clara agenda de desarrollo económico”.

Las construcciones de estadios cada día son más complejas, especialmente en una ciudad como ésta. “Los terrenos son premium y muy caros. Es difícil construir cualquier cosa nueva sin desplazar residencias, negocios e incluso parques”, dice Rick Eckstein, sociólogo de la Universidad de Villanova. “En algunos casos, las élites políticas y corporativas no pueden ponerse de acuerdo o existe oposición importante de fuerzas poderosas”.

Esta es la situación, al parecer, del proyecto del Cosmos en Belmont. Fue el gobierno estatal el que abrió ese terreno para generar proyectos. Además del estadio, otras dos iniciativas se presentaron al concurso. En el Cosmos estaban optimistas, ya que su plan no pedía beneficios tributarios ni dineros fiscales, sin embargo a casi tres años no hay decisión al respecto.

Además, estas grandes iniciativas también se pueden enfrentar a oposiciones comunitarias, como fue en el caso del Barclays Center, que mantuvo una lucha de años con los residentes locales. “Estudios de las ciencias sociales muestran que hay pocos beneficios económicos de parte de nuevos estadios, especialmente cuando son públicamente financiados”, dice Rick Eckstein. “Los empleos generales suelen ser pocos y de bajos sueldos, el impacto de un local que se utiliza veinte veces al año es bajo y el dinero público suele ser mejor invertido en otros lados”.

Pero quien más complicado lo tendría sería el NYCFC, debido a sus esperanzas de que el proyecto se realice dentro de los cinco condados. “Será difícil pero no imposible. Mis investigaciones han hallado que estos proyectos se desarrollan más fácilmente, con más subsidios, cuando existe una coalición sólida entre corporaciones locales, políticos locales y el público local”, explica Eckstein. “Habrá que ver lo que sucede en Nueva York”.

 Estadios: una historia de controversias

  • Hudson Yards: Desde los noventa se comenzó a proponer un estadio en el borde oeste de Manhattan. Con capacidad para 80,000 personas, sería la sede de los Juegos Olímpicos de 2012 y luego el hogar de los New York Jets. Incluso, se pensó que también lo usaran los MetroStars (hoy Red Bulls) El estadio no se concretó y hoy los dos equipos de la NFL de la ciudad juegan, en realidad, afuera de la ciudad.
  • Yankee Stadium: el nuevo recinto de los Bombarderos del Bronx fue inaugurado en 2009, luego de de más de dos décadas de debates. Si bien no recibieron grandes ayudas en dinero por parte de la ciudad, sí se les regalo el terreno, que ha sido evaluado en $232.48 millones.
  • Barclays Center: el recinto de los Nets, enclavado en el corazón de Brooklyn, fue ampliamente criticado por furiosos grupos de la comunidad y de residentes que fueron expulsados de la zona intentaron detenerlo hasta el último momento.
  • Un estadio de fútbol en Flushing Meadows: antes de que se creara el NYCFC, la MLS inició contactos con las comunidades en Queens. A pesar de tener el apoyo del alcalde Bloomberg, la resistencia política y social terminó diluyendo el proyecto.