Intensifican ayuda para los inquilinos

Por iniciativa del Alcalde, ya se han acudido a tres mil hogares para detectar posibles casos de abusos de caseros

Nueva York- A veces, Karina Jiménez queda impactada por lo que escucha o ve en sus constantes recorridos por las calles de Nueva York. Como en un hogar de East Harlem, donde una persona le dijo que su casero le acababa de subir el arriendo. “Aumentaba la renta en $200 cada mes y en seis meses la persona ya estaba pagando el doble”, recuerda Jiménez. “Era una forma que tenía el casero para sacarlos de su casa. Ese caso lo tomamos muy en serio y lo pasamos a servicios legales”.

Jiménez escucha este tipo de historias porque es especialista de la Unidad de Apoyo a Inquilinos que creó la Alcaldía hace poco más de mes y medio. La idea de este grupo es apoyar a los arrendatarios y ayudarlos a entender las distintas posibilidades que tienen para enfrentar el acoso de los caseros y resolver problemas con los dueños de sus hogares.

“No queremos esperar que los inquilinos lleguen a nosotros”, dijo el vocero del alcalde Wiley Norvel. “Queremos llevarles ayuda legal gratuita directo a sus puertas, para que puedan luchar contra el acoso ilegal y los desalojos. Esto ayudará a los inquilinos a quedarse en sus hogares, y ayudará a la ciudad a proteger la vivienda asequible”.

Equipos de dos o tres personas -como Karina Jiménez- van edificio por edificio en barrios especialmente afectados por este tipo de problemas, como East New York, en Brooklyn; West Flushing y Long Island City, en Queens; Inwood e East Harlem, en Manhattan; Jerome Avenue, en El Bronx; y Bay Street Corridor, en Staten Island. Hasta el momento, han golpeado 2,998 puertas, conversado con 1,006 inquilinos y han hallado 166 casos de posibles abusos, los que han llevado a servicios legales para ver si corresponde entablar una demanda.

Desde la Asociación de Renta Estabilizada (RSA), la organización que agrupa a los dueños de departamentos bajo este régimen, explicaron que aún no tienen suficientes detalles de esta unidad y de estos números como para comentar. “No sabemos nada de las circunstancias de estos casos. No sabemos si su origen está en una mala relación entre caseros e inquilinos o si hay un problema real”, dice Mitch Posilkin, consejero general de la RSA. “Decir que hay 166 casos es una historia incompleta, que intenta crear un incendio donde no existe fuego”.

Sin embargo, los trabajadores de la unidad opinan distinto. “La comunidad latina está muy afectada con este asunto”, dice Karina Jiménez.”Esto está pasando en todo Nueva York, pero con esto estamos tomando una actitud proactiva, utilizando los recursos y llevándolos a la gente”.

Jiménez dice que los vecinos no deben tener temor en acercarse a ella, o a cualquiera de 34 especialistas de apoyo a inquilinos que están dando vueltas para la ciudad. Muchos de ellos hablan español y están entrenados para entregar toda la información necesaria. “La gente puede llamar al 311, pero si nos ve a nosotros en las calles les pedimos que nos digan en qué edificios viven o qué recursos necesitan para que los tratemos de ayudar”, dice la mujer, quien agrega que los pueden identificar por una credencial de la ciudad de Nueva York que llevan al cuello cuando están en los distintos vecindarios.

Investigan docenas de posibles abusos

El caso de Daniel Melamed, un dueño de departamentos en Crown Heights que destruyó muros, cortó la calefacción y dejó la vivienda llena de polvo, sería la punta del iceberg, de acuerdo a fuentes de la Fiscalía del Estado. Melamed fue arrestado a mediados de julio, como parte de los esfuerzos del Equipo de Trabajo para Prevención del Acoso a Inquilinos, un esfuerzo conjunto de la Alcadía, el estado de Nueva York y la Fiscalía General de Estado.

Según informaron en esta última agencia, hay docenas de investigaciones en curso similares al caso de Melamed y, aunque cada situación se está analizando de manera individual, se podrían repetir situaciones como ésta, la primera en que se llevó un abuso de este tipo a nivel de justicia criminal.

 El aprendizaje del PreK

La estructura de trabajo de esta unidad está inspirada en la experiencia del programa de PreK universal, donde también se realizó trabajo puerta a puerta en las comunidades y en la calle para informar a la comunidad.

A través de la Administración de Recursos Humanos de la Ciudad, la Alcaldía destinó $36 millones para evitar desalojos y acosos por parte de caseros, poniendo el énfasis en acercarse a la comunidad con iniciativas similares a esta unidad.