5 cinco señales de que tu cuerpo pide a gritos menos azúcar
Los antojos constantes, la sed excesiva y los despertares nocturnos pueden ser señales de alerta que conviene consultar con un profesional
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar los azúcares libres a menos del 10% de la energía diaria. Crédito: Pixel-Shot | Shutterstock
Cuando se consume azúcar en exceso, los niveles de glucosa en sangre se elevan y, progresivamete y de manera silenciosa, pueden provocar resistencia a la insulina. Esto puede traer enfermedades como diabetes, hipertensión, obesidad, entre otras.
Sin embargo, tu cuerpo suele mandar señales de alerta antes de que la situación sea irreversible.
El nutricionista Pablo Hernández, especialista en suplementación y medicina natural con más de 670,000 seguidores en Instagram, compartió recientemente un reel donde expone los signos de que tu cuerpo te está pidiendo que por favor reduzcas la ingesta de azúcar.
Aunque son señales de alerta, cabe aclarar que ninguna representa un diagnóstico de diabetes u otra condición de salud.
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5 señales que lo confirman: tu cuerpo ya no quiere más azúcar
1. Antojos frecuentes de alimentos dulces
Sentir ganas de comer dulces repetidamente puede dificultar el control de las porciones, sobre todo cuando se consumen productos azucarados con frecuencia. Pablo Hernández advierte que estos antojos pueden convertirse en un ciclo de consumo habitual.
Para reducirlos, conviene mantener horarios regulares de comida y elegir alimentos ricos en fibra y proteínas, como frutas enteras, avena, yogur natural sin azúcar y frutos secos sin endulzar.
2. Despertarse durante la madrugada
El consumo excesivo de azúcar podría relacionarse con noches de descanso interrumpido, según Hernandez. No obstante, despertarse a las 3:00 de la mañana no demuestra que se haya comido demasiado azúcar: el estrés, la cafeína y otros trastornos del sueño también pueden influir.
Si ocurre con frecuencia, es recomendable revisar los hábitos nocturnos, limitar las bebidas azucaradas y evitar la cafeína durante las horas previas a acostarse.
3. Tener sed constantemente y orinar mucho
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), estas podrían ser señales de diabetes. Cuando la glucosa en sangre permanece demasiado elevada, los riñones intentan eliminar parte del exceso a través de la orina. Esto puede provocar micción frecuente y deshidratación, que a su vez aumenta la sed.
4. Picazón persistente en la piel
Los niveles elevados de glucosa pueden favorecer la deshidratación de la piel y aumentar el riesgo de algunas infecciones, lo que puede contribuir a la picazón. Sin embargo, también puede deberse a alergias, dermatitis u otras afecciones.
5. Dolor, hormigueo o molestias corporales
La diabetes mal controlada durante años puede dañar los nervios y provocar dolor, ardor, entumecimiento u hormigueo, especialmente en los pies y las manos. No se trata de una consecuencia inmediata de comer un postre, sino de una posible complicación de la hiperglucemia prolongada.
Ante estas molestias, conviene consultar a un profesional en lugar de atribuirse únicamente al azúcar.
¿Cómo reducir el azúcar en la alimentación diaria?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar los azúcares libres a menos del 10% de la energía diaria y señala que reducirlos al 5% o menos puede aportar beneficios adicionales. Para una dieta de 2.,000 calorías, ese 10% equivale a unos 50 gramos diarios.
Para conseguirlo, puedes sustituir los refrescos por agua, revisar las etiquetas nutricionales, reducir gradualmente el azúcar del café y elegir fruta entera en lugar de jugos. También ayuda priorizar alimentos frescos y recordar que los azúcares presentes de forma natural en la fruta entera no se consideran azúcares libres.
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