El arte del “tweet” para ganar debates presidenciales  

Campañas presidenciales acuden a Twitter y demás redes sociales para sumar votos  

Washington.- En la víspera del primer debate de la temporada electoral, ni los precandidatos republicanos ni sus rivales demócratas escatiman esfuerzos por sumar votos, y las redes sociales, como Twitter, son ahora un arma indispensable en su arsenal de guerra de imágenes.
Si la televisión revolucionó la contienda electoral a partir de 1952, ahora las redes sociales, como Twitter, Facebook, Instagram, Snapchat, y Tumbler, en ese orden, son cada vez más parte de la estrategia para moldear la cobertura mediática y, de paso, la opinión de los votantes, a solo 15 meses para los comicios generales de 2016.
La mayoría de los 20 precandidatos presidenciales, 17 republicanos y 3 demócratas, tienen presencia en las redes sociales, aunque Twitter y Facebook acaparan la mayor parte de sus mensajes.

Nuevo campo de batalla

Aunque los debates suelen reforzar las preferencias de los votantes,  y no necesariamente persuadir a indecisos, los precandidatos plantan bandera en las redes sociales para ganar terreno.
Adam Sharp, encargado de asuntos electorales en Twitter, una de las principales empresas que se lucrará de la infusión de publicidad en línea,  explicó al diario The New York Times que, ante el incesante ciclo de noticias, ninguna campaña puede darse el lujo de retener respuestas o anuncios hasta la mañana siguiente.
Por su parte, Vincent Harris, estratega digital del senador Rand Paul, aseguró en su cuenta en Twitter que esta red de mensajes de 140 caracteres será la central de “respuesta rápida” a cada punto que surja en el debate republicano en Cleveland (Ohio) mañana jueves.
Por cuestión de alcance, Twitter ocupará el primer lugar de referencia para moldear opiniones, seguido por Facebook, Snapchat y Tumbler, según Harris.
Conscientes del creciente uso de las redes sociales –a las que los votantes acceden a través de sus teléfonos cada vez más que con sus computadoras-, éstas se frotan las manos por una rebanada del presupuesto de publicidad de los candidatos políticos.
Se prevé que las campañas políticas gasten casi mil millones de dólares en anuncios por internet en 2016, en comparación con los $159 millones en 2012.
El 60% del monto para anuncios en internet, o $558 millones, estará destinado a las redes sociales, aunque el monto total para anuncios politicos a nivel local, estatal y federal será de $12,000 millones, según un estudio de junio pasado de la empresa analítica Borrell Associates.
La ventaja de anunciarse en línea en sitios como Twitter, Facebook, o YouTube, es la difusión inmediata de videos y mensajes sin filtro a potenciales votantes en diversas plataformas.

Demócratas al ataque

Dado que los demócratas serán blanco predilecto de ataques en el debate de 10 de los 17 precandidatos presidenciales republicanos hoy en Ohio, también éstos lanzarán dardos a través de Twitter.
“Nosotros fuimos los primeros en usar Snapchat para adelantar el anuncio de la candidatura del (ex)gobernador Martin O´Malley, sacamos también dos vídeos en Twitter y siempre tuiteamos en inglés y en español. Sabemos que muchos latinos, especialmente los jóvenes, usan sus teléfonos móviles para informarse”, dijo a este diario Gabriela Domenzain, principal asesora de O´Malley.
Clinton, quien en junio pasado tenía más de tres millones de seguidores en Twitter, también tiene presencia, en inglés y español, en Facebook, Instagram, Pinterest, YouTube, y Whatsapp, donde la semana pasado divulgó una gráfica sobre postura hacia Cuba, dijo su campaña.
Es que, un solo debate puede cambiar el rumbo de una campaña y la supervivencia de un candidato en las encuestas: las meteduras de pata, los momentos cómicos e incluso las lagunas mentales quedan en la memoria colectiva del electorado.
El primer debate presidencial televisivo ocurrió en Chicago (Illinois) en septiembre de 1960, entre John F. Kennedy y Richard M. Nixon, quien terminó perdiendo ese debate porque, al  negarse a usar maquillaje, su aspecto cansado, con un rostro sudado y la barba crecida le restaron puntos, según observadores.
Ahora, además de cuidar el maquillaje y evitar las pifias, los candidatos tendrán que estar listos también para escudarse de ataques o responder a ellos en las redes sociales.