Cómo jubilarse antes
Llevar un estilo de vida austero puede ser el primer paso para jubilarse antes
Comience a planear ya, cómo disfrutar su jubilación Crédito: Shutterstock
¿Le gustaría jubilarse antes de la edad oficial? Puede que los 62 años sea una buena edad para jubilarse o quizá le gustaría hacerlo a los 60, o incluso a los 55.
Sin embargo, a menos que haya ganado la lotería, reciba una pensión del gobierno o sea el sobrino o la sobrina predilectos de un tío rico, puede que le resulte difícil lograr ese objetivo. Sin embargo, aún está a tiempo de poder concretarlo. Usted tiene dos opciones: achicar sus gastos o incrementar sus ahorros para la jubilación. Mejor aún, haga ambas cosas.
Más específicamente, estará en condiciones de aceptar un trabajo y jubilarse antes de los 65 años si sigue los siguientes pasos:
Achicar los gastos. Por lo general, incluso las personas que creen que llevan un estilo de vida austero, en realidad no lo hacen. ¿Con qué frecuencia sale a cenar afuera? ¿Compra un café mientras va camino al trabajo? ¿Cuánto gasta en peluquería, indumentaria, manicura y pedicura? ¿Se encarga usted mismo del cuidado de su jardín y de cortar el césped?
Los gastos no indispensables suman. Evalúe cada uno de los conceptos en los que gasta y realice un análisis de costo-beneficio. Determine si la comodidad y el placer que le generan esos gastos ameritan la inversión. Es posible que un vino barato no reemplace a su Côtes du Rhône favorito, pero ¿prefiere beber buen vino o jubilarse antes? Es posible que no pueda hacer ambas cosas.
Al achicar sus gastos, evalúe el costo de la oportunidad. Por ejemplo, si es trabajador por cuenta propia y puede ganar más dinero con su trabajo en el tiempo que dedicaría al cuidado de su jardín, desde ya, contrate a alguien para que se encargue de esa tarea.
Si aún no terminó de pagar su hipoteca, lo ideal es que lo haga antes de jubilarse, ya que de esa forma reducirá significativamente sus gastos. Con las bajas tasas de interés de la actualidad, puede convertir una hipoteca a 30 años en una hipoteca a 15 años sin que eso implique incrementar demasiado su carga financiera.
Por el contrario, si cuenta con los recursos para jubilarse, puede que le convenga conservar la hipoteca a más largo plazo, ya que es muy poco probable que las tasas vuelvan a bajar al actual nivel en el futuro cercano. Si puede obtener una rentabilidad de cualquier otra inversión que supere la tasa de interés de su hipoteca, cancelarla puede no ser la mejor estrategia financiera, siempre y cuando invierta el dinero, en lugar de gastarlo.
Durante la jubilación, mantenga controlados sus gastos. Si se jubila para pasar más tiempo viajando, jugando al golf, esquiando o paseando en barco, evalúe la posibilidad de emprender actividades nuevas que sean más económicas. Puede leer, hacer caminatas o ir a la playa sin gastar nada o casi nada. Si tiene planes de viajar, podrá hacerlo con más frecuencia si compara precios para conseguir las mejores ofertas de hoteles. Si le gusta la aventura, puede usar un servicio como Airbnb para encontrar alojamiento.
Quizá su plan sea ser un ave migratoria y vivir en el norte durante el verano y en el sur durante el invierno. Sin embargo, mantener dos viviendas es costoso, ya que se duplican los impuestos inmobiliarios, los seguros y otros gastos.
Evalúe la posibilidad de tener una sola vivienda durante la jubilación; después de todo, solo puede vivir en un lugar a la vez. Suponiendo que sus hijos ya son grandes y no viven con usted, es un momento oportuno para reducir la estructura de su hogar, lo cual le permitirá reducir el importe de la hipoteca, como también los gastos de calefacción y aire acondicionado.
Erradique sus deudas. Al jubilarse, lo ideal es que haya cancelado su hipoteca y los préstamos para estudios que haya solicitado y que su automóvil sea de su propiedad absoluta. Si usa tarjetas de crédito, cerciórese de pagar el saldo total todos los meses. Si paga el mínimo, nunca se desembarazará de sus deudas. Si tiene deudas importantes, ni se le ocurra pensar en jubilarse antes. Es posible que necesite de un asesor para consolidarlas, quien lo ayudará a pagarlas en forma oportuna.
Conozca sus necesidades. Cerciórese de entender claramente cuánto dinero necesitará. No olvide considerar gastos como impuestos y seguros.
Si su empleador va a dejar de brindarle un seguro médico, evalúe el costo de adquirir uno a través del mercado de seguros médicos de su estado o de healthcare.gov. Es posible que incluso reúna las condiciones para obtener un subsidio. No obstante, proceda con precaución, ya que el acceso a la atención médica y la calidad de esa atención pueden no ser tan buenos como los que acostumbra recibir a través del seguro privado.
Tendrá derecho a acceder al seguro de Medicare al cumplir 65 años, pero es posible que de todos modos necesite cobertura complementaria.
Puede que, en algún momento, los cuidados a largo plazo ?es decir, la asistencia necesaria para la vida cotidiana, sea a domicilio, en un hogar de ancianos o en otro centro? se transformen en un problema. Dado que el costo de los hogares de ancianos ha incrementado a seis dígitos, los cuidados a largo plazo pueden extinguir rápidamente sus ahorros. El seguro de cuidados a largo plazo puede protegerlo, aunque es costoso.
Necesite o no de este tipo de cuidados alguna vez, por lo general, los costos de atención médica incrementan a medida que envejece. El seguro no cubre todos los gastos; por lo tanto, asegúrese de haber ahorrado lo suficiente para pagar de su bolsillo aquellos que están excluidos de la cobertura.
– Brenda Wenning/AdviceIQ