El orden de nacimiento no determina la personalidad

Estudio encuentra que el mito del hermano mayor tiene raíces sociales

“El hijo mayor siempre es el más serio y responsable, el del medio es más tranquilo, sociable y tiene reputación de ser el ‘raro’ de la familia. El hijo menor es el rebelde, el más cariñoso y quien termina cuidando a los padres”.

Existen muchos mitos en torno a la relación entre el orden de nacimiento y la personalidad de los hermanos, pero un estudio reciente cuestionó tales teorías.

Según una investigación liderada por Brent Roberts, profesor de psicología de la Universidad de Illinois y Rodica Damian, profesora de la Universidad de Houston, las diferencias entre hermanos mayores y menores, resultado del orden de nacimiento,  son muy pequeñas e imperceptibles en la vida diaria.

Los investigadores concluyeron que, si bien existían diferencias en el coeficiente intelectual y la personalidad que eran consistentes con el orden de nacimiento, dichas diferencias eran demasiado pequeñas como para ser consideradas.  Los estudios anteriores sobre el tema nunca habían sido tan extensivos como esta investigación, para la cual se entrevistaron a 377,000 estudiantes de escuela secundaria.

Asunto de expectativas y roles

El estudio concluyó que el orden de nacimiento no tenía gran influencia en el coeficiente intelectual o la personalidad de los niños, y que roles y expectativas sociales, entre otros factores, determinaban ciertas características “típicas”.

Otros factores de influencia fueron la cantidad de hermanos, la diferencia de edad entre ellos y el estatus económico y social de la familia. Por ejemplo, las familias de mayores ingresos mostraron una tendencia a tener menos hijos, y al mismo tiempo, mayores posibilidades de acceso a recursos que contribuyen a su desarrollo intelectual.

Si el orden de nacimiento no tiene grandes consecuencias, ¿por qué generalmente los hermanos mayores tienden a ocupar puestos de liderazgo y aparentan ser los más responsables?

“Los padres tienen grandes expectativas con en su primer hijo y esto es lo que influye en su personalidad”, explicó la psicóloga Griselda Rodríguez, con práctica en Pacoima, California. “El rol social del hermano mayor es el de cuidar a sus hermanos menores, si algo le ocurre a los padres. Esta presunción es lo que le da automáticamente una actitud de responsabilidad y liderazgo”.

“El hermano del medio es el niño que se acostumbra a negociar para conseguir los privilegios  que el hijo mayor y el más pequeño generalmente  reciben automáticamente. Al no tener la atención exclusiva de sus padre que tuvo el hermano mayor, busca atención entre amigos y es por esto que tiende a ser el más sociable”, interpretó Gutierrez.

La psicóloga explicó que la distancia entre los hermanos también influía en su personalidad. “Cuando los hermanos se llevan más de cinco años entre sí, la dinámica entre ellos es diferente a la de hermanos con uno o dos años de diferencia”.

Gutiérrez dijo que la corta diferencia de edad creaba más competencia. Mientras que cuando la distancia era mayor de cinco años, los niños tendían a seguir comportándose del mismo modo que se comportaban antes de que llegara el nuevo hermanito. Por ejemplo, un hijo único que después de 10 años se convierte en hermano mayor, probablemente siga sintiéndose como hijo único.

Los padres están  más relajados con el hermano menor y generalmente se encuentran en una mejor posición económica, lo que le da al niño acceso a mayores recursos y menos reglas a seguir.

“Los roles sociales son un factor de gran influencia. Pero cada niño es único y el orden de nacimiento no necesariamente condiciona su personalidad”, advirtió. “Cuando una madre asegura que su hijo mayor es el más responsable de la familia, probablemente sea cierto, pero también es cierto que la madurez aumenta a medida que aumentan los años”, agregó.

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