Dos mujeres hacen historia en Ejército de EEUU al convertirse en Rangers

El hito es visto como prueba para que el Pentágono levante el veto a que mujeres ingresen en unidades de despliegue rápido y Fuerzas Especiales
Dos mujeres hacen historia en Ejército de EEUU al convertirse en Rangers
Shaye Haver (centro) y Kristen Griest (centro derecha), tras recibir sus galones de Ranger.
Foto: Getty Images

Una piloto de helicópteros Apache de las Fuerzas Aéreas y una oficial de la policía militar de Estados Unidos. Son la teniente Shaye Haver y la capitán Kristen Griest, las dos primeras soldados en graduarse de la escuela Rangers del Ejército de EEUU y las dos primeras mujeres que están listas para entrar en combate.

El hito que representan Griest y Haver es visto como una prueba más para que el Pentágono levante en 2016 el veto a que mujeres ingresen en puestos militares en unidades de despliegue rápido y en las Fuerzas Especiales.

Sólo les queda un obstáculo por superar en una trayectoria histórica: saber cuál será su puesto una vez que el Ejército determine qué puestos de los 200 milque aún les están vetados podrán ser cubiertos por mujeres.

Desde que se conociera la noticia de su graduación esta semana, el Departamento de Defensa estadounidense ha querido demostrar que las dos mujeres superaron las mismas barreras que sus compañeros. La Escuela de Rangers exige completar nueve semanas de entrenamiento intensivo en varias localizaciones de EEUU, escalando montañas de arena y roca, recorriendo marchas de 12 millas, trayectos nocturnos en los pantanos de Florida, sin apenas dormir y cargando siempre con una equipación que puede llegar a los 45 kg de peso.

“Estaría loca si dijera que en ningún momento pensé en abandonar”, declaró Haver, de 25 años, en una rueda de prensa en Fort Benning (Georgia) donde este viernes se celebrará una ceremonia de graduación histórica. “Pero siempre que miré a mi alrededor vi que mis compañeros lo estaban pasando igual de mal que yo, y eso me animó a seguir”.

El Pentágono debe abrir todos los puestos para despliegue en combate de las Fuerzas Armadas a mujeres a partir de 2016, incluidas las unidades de élite, o justificar ciertas excepciones, según una revisión interna que se llevó a cabo en 2013.

Aquellas unidades que decidan mantener el veto, como se espera que lo hagan los marines, por ejemplo, deberán justificar la exclusión a los mandos del Pentágono. Despues de más de dos años de estudio, se espera que a partir del mes de septiembre las distintas unidades especifiquen los puestos exactos que pueden ocupar las mujeres.

Aseguran que no se rebajaron estándares

El general de división del Ejército de Tierra Scott Miller felicitó a los 96 nuevos “Rangers” que se graduaron en Fort Benning (Georgia), entre ellas a Haver y Griest.

En la ceremonia de graduación, Miller quiso responder “al ruido y las imprecisiones” vertidas en redes sociales sobre la posibilidad de que los mandos hayan favorecido a Haver y Griest, y aseguró que los estándares de la nueva promoción no se han modificado.

“Los requisitos siguen siendo los mismos: cinco millas (8 kilómetros) son cinco millas, y los tiempos no se han cambiado (…). Las montañas de Georgia y las ciénagas de Florida siguen estando donde estaban. No ha habido presiones para cambiar los estándares”, aseguró el general de división.

Ambas no consiguieron superar las primera fase de las pruebas físicas y de liderazgo para acceder a los “Ranger” en dos ocasiones, pero se les permitió repetir, algo que no suele ocurrir tras repetidos fallos.

En una entrevista, uno de los compañeros de Griest aseguró que la capitana demostró estar sobradamente capacitada para convertirse en un “Ranger” y, gracias a su ayuda, él también pudo llegar al final de todas las fases, que incluyen pruebas de supervivencia y resistencia en desierto, montaña o ciénagas.

Por el momento y hasta finales de año, las dos mujeres no podrán acceder a los regimientos de despliegue rápido y fuerzas especiales de los “Ranger”, que mantienen el veto a las mujeres.

Una tercera mujer está aún sometiéndose a las pruebas de “reciclaje” de los “Rangers”, en las que se da otra oportunidad a los que han caído en ciertas fases, y podría seguir los pasos de sus compañeras.

Los Navy SEAL también están abiertos a aceptar mujeres en sus filas

Una de las más conocidas unidades de élite de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, los Navy SEAL, están abiertos a aceptar mujeres en sus filas si superan sus duros entrenamientos, según aseguró un alto mando de la Armada en una entrevista publicada esta semana por la revista especializada “Navy Times”.

El almirante Jon Greenert, jefe de Operaciones Navales, explicó que “no hay razones” para no aceptar a todo aquel que supere los estándares, independientemente de si es hombre o mujer.

Según Greenert, las fuerzas especiales de la Marina están en marcha para poder decir “que cualquiera que alcance los estándares no específicos para ningún género pueda convertirse en un SEAL”.

Hasta el momento, solo las fuerzas de Infantería de Marina (Marines) parecen resistirse a la apertura de puestos de combate a mujeres, iniciada progresivamente en 2013.