Los Mets están calientes con el bate

Logran 65 hits, 49 carreras y 14 jonrones en cinco juegos
Los Mets están calientes con el bate
Flores, Murphy y Céspedes durante el festival de jonrones en el Citizens Park de Filadelfia.
Foto: Getty Images

Media campaña a costa del mejor pitcheo del béisbol y con los tres mejores lanzadores jóvenes convertidos en un espectáculo. Jacob deGrom, Matt Harvey y Noah Syndergaard de pronto pusieron su nombre en las tapas de los diarios.

Un viejo sabio como Terry Collins se enteró a tiempo que con eso podían competir, pero no ganar la División y un ejecutivo diligente como Sandy Alderson tomó nota a tiempo y desembarcó a Yoenis Céspedes para demostrar que sí querían y podrían ganar.
De esa manera y en cuestión de horas, los Mets fueron otro equipo. Un colectivo equilibrado que descubrió de pronto que tenía varias maneras de ganar partidos.
Esas respuestas múltiples aparecieron la noche del lunes en Filadelfia cuando el más brillante de sus lanzadores, Jacob deGrom tuvo una mala salida y tras recibir tres jonrones y 7 carreras en dos entradas y dos tercios dejó el barco a medio hundir.
¡Susto! ¿Nervios?
Nada de eso, que estos Mets de la segunda mitad de temporada son un equipo que batea.
Como si fuera necesario darle un golpe a la mesa, David Wright en su primer turno al bate tras cuatro meses fuera por lesión, encabezó la rebelión y tras otro bombazo de Juan Lagares en el tercero, mantuvieron al equipo de Queens dentro del juego. Todavía perdían, pero ya era cuestión de tiempo.
Fue una noche de aquellas que regala el béisbol y mientras escribían un récord en las enciclopedias le llenaron la mochila a los Filis en pleno Citizens Field, con 16 carreras.
Fueron 20 imparables, 15 de ellos extrabases y ocho jonrones por parte de la tropa de Collins. Luego y como los Filis batearon tres bombazos de vuelta completa, la cuenta de jonrones en este juego llega a once e iguala un récord de la Liga Nacional.
Lejos ha quedado el equipo que acumuló 13 partidos sin poder anotar más de tres carreras y que le hizo perder la paciencia al mánager Terry Collins. Los Mets, después del Juego de Estrellas, como equipo batean para .263 y mantiene su efectividad entre las mejores con 3.52
Otro dato revelador es que los Metropolitanos a falta de cinco semanas para el cierre de temporada tienen a sus principales hombres a la ofensiva disparados en su promedio de bateo. Todo ha ocurrido básicamente desde la llegada de Céspedes.
El cambio altera dramaticamente los números de la línea de bateo del equipo en los últimos 30 días. Yoenis Céspedes (.312), Danny Murphy (.330); Travis d’Arnaud (.272), Michael Cuddyer (.303) Lucas Duda (.295), Michael Conforto (.270); Wilmer Flores (.338), Juan Lagares (.340) y Curtis Granderson (.284).
Una reacción fundamental que ha reflotado la temporada de Lagares, Granderson y Flores que pasaron de alternantes a ser figuras de todos los días e indiscutibles en las victorias del equipo.
“Wow… Wow…” decía Collins la noche del lunes con su equipo desatado en Citizens Park borrando un déficit de 7-2 para reclamar un victoria que mantiene a los Nacionales a 5.5 juegos de diferencia.
Buenas noticias cuando se hace necesario empezar a controlar el número de entradas trabajadas para algunos lanzadores. Ya el pasado domingo Matt Harvey debió esperar sentado y saltar su apertura por lo que debió debutar Logan Verrett quien estuvo a la altura y pudo con el compromiso.
Para hoy está anunciado el tercer partido de rehabilitación del novato zurdo Steven Matz quien podría regresar a la rotación si Terry Collins así lo decide.
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