Trabajadores de limpieza despedidos denuncian discriminación

La mayoría de los 150 que perdieron su empleo son latinos, y piden que la empresa WeWork los vuelva a contratar

A pocos años de la jubilación, la colombiana Luz Collante (59) planeaba abonar al Seguro Social con su empleo de $10 la hora en la compañía de limpieza de oficinas Commercial Building Maintenance (CBM), un subcontratista de WeWork, pero sus planes fueron truncados tras ser despedida presuntamente por reclamar su derecho a sindicalizarse.
Collante forma parte de un grupo de 150 trabajadores -el 90% latinos, según el Sindicato 32BJ- que perdieron sus empleos el lunes luego de que CBM terminara su contrato con WeWork, una empresa que ofrece servicios de limpieza a 15 edificios en la ciudad de Nueva York, 3 en San Francisco y una docena más en otros estados del país.
“A mi edad encontrar un empleo es casi imposible”, se lamentó Collante, quien trabajó más de un año en el edificio situado en 205 Este de la calle 42. “Tengo deudas y una renta que pagar. Ya no sé a dónde más puedo ir o qué hacer, estoy desesperada”.
Los 150 trabajadores despedidos representan aproximadamente el 90% de la fuerza de trabajo de CBM, y por ser WeWork la que usaba sus servicios, ahora se enfrenta a acusaciones de imponer políticas antisindicales, discriminación hacía inmigrantes y no pagar un salario justo de al menos $15 la hora.
Los trabajadores aseguran que un mes antes del 23 de agosto, fecha en la que finalizó el contrato de CBM con WeWork, se organizaron para demandar prestaciones y un mejor salario. “El mínimo para este tipo de empleo es de $17.94 la hora, pero estos trabajadores ganaban $10 y por ello pidieron un incremento”, dijo Rachel Cohen, portavoz del Sindicato 32BJ, el gremio que organiza al grupo.
“Nunca tuvimos un seguro médico, días de enfermedad o vacaciones pagadas”, afirmó Saúl Madera (22), uno de los despedidos. “Los supervisores siempre tenían una excusa para no pagar el tiempo extra. A muchos nos deben dinero”.
La guatemalteca Sonia Rosales (58) describió como “irracional” la magnitud del trabajo asignado a uno o dos trabajadores. Supuestamente la compañía imponía un límite de cuatro horas para limpiar hasta 70 oficinas en un solo piso.
“Era humanamente imposible. Se nos exigía una pulcritud total. Hasta el último rincón tenía que estar reluciente”, contó Rosales. “Vigilaban la limpieza pero no las horas que hacíamos. La compañía opera de tal forma que era casi imposible comprobar el tiempo extra”.

Denuncia discriminación

“El problema aquí es que WeWork pide como requisito que hablemos inglés y que dominemos la computadora”, dijo Cristian Díaz (25), quien trabajó para la compañía por 14 meses. “Para barrer y poner café no se necesita de un iPad. Es una artimaña para evadir nuestro derecho a la sindicalización”.
Los trabajadores calificaron como “antiinmigrante y discriminatorio” el requerimiento de WeWork, mismo que nunca fue solicitado por CBM.
“Para limpiar un baño no tengo que dominar programas de computo”, dijo Luz Collante. “Nunca necesité el inglés para desmanchar un espejo”.
Además, la mayoría de trabajadores despedidos solicitó las nuevas posiciones en WeWork, pero aún no reciben noticias de la empresa.
“Dijeron que me llamarían pronto y de eso ha pasado una eternidad”, dijo Collante

La empresa se defiende

Mientras los empleados reclaman que WeWork los despidió sin aviso, la empresa dijo en un comunicado que el subcontratista CBM tenía la responsabilidad de notificar de la terminación del contrato. WeWork sostuvo además que informó debidamente de sus posiciones disponibles a todos los ex empleados interesados en presentar una solicitud.
Entre tanto, CBM no respondió a las diversas solicitudes de El Diario para que ofreciera su postura.
“Contratamos sólo a los candidatos más calificados”, dijo WeWork en su comunicado. “Cualquier sugerencia de que la actividad sindical influye en nuestra elecciones de candidatos es falso”.
Según la empresa, sus reclutadores entrevistarán a todos los ex empleados que presentaron solicitudes para alguno de sus 25 puestos de trabajo disponibles, que deberán ocuparse en las próximas semanas.
“Estamos pidiendo a los solicitantes tener algunos conocimientos del idioma Inglés porque es parte de lo que requiere la posición”.
En Israel, por ejemplo, donde WeWork también ofrece servicios, se requiere a los empleados que hablen hebreo.
Rachel Cohen, portavoz del Sindicato 32BJ, dijo que sólo 15 de los 150 despedidos han sido contratados por WeWork hasta ahora.
“Incluso si los 25 son contratados, más de un centenar quedaría fuera”, dijo Cohen.
Un contrato con las protecciones de un sindicato para los trabajadores de la limpieza de oficinas requiere un pago inicial de $18 la hora y $23.98 para aquellos con mayor experiencia, más los beneficios. El 98% de los trabajadores de limpieza de oficinas comerciales en Manhattan y el 90% en los cinco condados son parte de una unión, según el 32BJ.

Presentan querella

Hace un mes, el Service Employees International Union denunció ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) las supuestas prácticas antisindicales de WeWork, pero la compañía se defendió asegurando que el reclamo de los trabajadores no tiene fundamento.
“No empleamos directamente a ningún trabajador de limpieza para los servicios que ofrecemos en Nueva York. Estos individuos son los empleados de un contratista. Absolutamente no se amenaza a ningún empleado por sus actividades sindicales. Además, dado que todas estas personas son empleados del contratista, ni siquiera tenemos el derecho de terminar su empleo”.
Algunos oficinistas de los edificios aseados por WeWork enviaron correos electrónicos a la gerencia en apoyo a la recontratación de los 150 empleados. Jacquie Dershowitz, ‘Community Manager’ de la empresa, respondió a ellos asegurado que la compañía estaba en proceso de entrevistar a los trabajadores de CBM.