Mares y Santa Cruz provocaron delirio total

El combate por el orgullo entre los mexicoamericanos de Los Ángeles le devuelve al boxeo su esencia más apasionante, y también deja en claro que 'El Terremoto' es un peleador de élite
Mares y Santa Cruz provocaron delirio total
Leo Santa Cruz sacó la mejor parte de los electrizantes intercambios de golpes con un valiente Abner Mares.
Foto: Getty Images

El rugido de los aficionados al término de la pelea entre Leo Santa Cruz y Abner Mares fue uno de esos que impresiona, que deja huella, uno que por sí solo describe lo que fue el combate.

Con su alucinante alarido, los más de 13,000 espectadores presentes el sábado en el Staples Center de Los Ángeles hicieron vibrar el inmueble del centro de Los Ángeles como hace mucho tiempo no sucedía con una pelea.

VIDEO: ‘Terremoto’ sacude a Mares

En el cuadrilátero, los peleadores mexicanos se trenzaron en una andanada de golpes que extasió a aquellos, que en vivo o por televisión, presenciaron uno de los mejores pleitos del año.

“Esta es la pelea que la gente quería ver y estoy contento de que la gente haya salido satisfecha”, dijo Mares cubriéndose el rostro con lentes obscuros para esconder lo maltrecho que quedó después del pleito que perdió por decisión mayoritaria (117-112, 114-114, 117-112).

La acción arriba del ring fue un duelo entre dos guerreros que peleaban por el orgullo de convertirse en el mejor peleador mexicoamericano de Los Ángeles y “El Terremoto” es quien puede presumir de haberlo conseguido.

“Creo que esta pelea me pone como uno de los mejores peleadores en la historia de Los Ángeles y también me da la oportunidad de que me pueda convertir en una gran figura del boxeo mexicano como el ‘Travieso’ Arce, como Juan Manuel Márquez y todos esos grandes peleadores mexicanos”, afirmó Santa Cruz.

Combate de época

El pleito entre Mares y Santa Cruz fue épico, uno en el que los intercambios fulminantes de golpes le devolvieron al boxeo su esencia de ser un deporte concebido para encender las pasiones de aquellos que quieren ver a dos hombres arriesgarse al límite en su afán de ganar y agradar.

La metralla que los dos pugilistas exhibieron en el ring fue intensa, escalofriante, cautivadora.

VIDEO: Mares vs. Santa Cruz, el análisis de JM Márquez y JC Chávez

Mares y Santa Cruz se combinaron para lanzar más de 2,000 golpes en 12 fragorosos asaltos: 1,057 de Leo (conectó 373) y 980 de Abner (conectó 227).

Mientras ambos pugilistas se desfiguraban uno a otro, el graderío se convirtió en un mar de delirio arrebatado.

Los clamores de “¡Mares…Mares… Mares!” y “¡Leo… Leo… Leo! ” resonaron en todo lo alto del Staples Center.

Al finalizar la contienda, los asistentes en la arena, como si todos estuvieran sincronizados por el mismo mecanismo, explotaron en un alarido y una ovación para saludar el esfuerzo de los protagonistas.

“Me equivoqué, por alguna extraña razón que todavía no comprendo, no seguí el plan de pelea que habíamos marcado. Traté de hacer muchas cosas diferentes en lugar de ajustarme a hacer una sola cosa bien hecha”, admitió Mares para después pedirle una segunda oportunidad a Santa Cruz.

“Creo que me merezco la revancha, lo di todo arriba del ring, la gente seguramente quiere ver otra pelea así”, subrayó.

 

Leo, la graduación

Al escuchar las palabras de su rival, Leo, con la ceja izquierda totalmente inflamada, no dudo en aceptar el reto.

“Yo ya no tengo nada que demostrarle a nadie, ya dejé claro que puedo pelear contra el que sea, estoy abierto para hacer una revancha”, dijo Santa Cruz para de esa manera hacer soñar a los aficionados con la segunda parte de esta gran rivalidad.

El triunfo confirma a Santa Cruz entre lo mejor de la categoría de peso pluma y borra cualquier duda que de él se tenía en cuanto a no tener la calidad para enfrentar rivales de alto calibre.

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Con su demostración ante Mares, “El Terremoto” demostró que maneja muy bien el estilo de ir al frente, de tirar y acertar una gran cantidad de golpes sin descuidar su defensa, sin poner en predicamento su integridad física.

Santa Cruz mantiene su calidad de invicto (31-0-1) y ahora ya no hay asterisco que le pueda manchar ese récord.

 

 

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