Argentinos de NYC exaltados por a su compatriota

Estricta seguridad frustrá la bienvenida que desan darle al Papa Francisco
Argentinos de NYC exaltados por a su compatriota
Para el padre Fabián Arias se justifica la seguridad en torno a la visita.

La próxima visita del Papa Francisco a la Gran Manzana ha generado gran expectación entre los hispanos. Pero hay un grupo en especial para el cual la emoción es más evidente, ya que el Santo Padre es uno de ellos: Los argentinos.
Pero para esta comunidad, que apenas representa el 0.1% de la población del estado de Nueva York, dar una bienvenida más calidad al Pontífice será difícil, por las extremas medidas de seguridad que rodean a la visita papal.
El diácono Carlos Porcel, presidente de la Asociación de la Virgen de Lujan y un residente de El Bronx, comentó que decenas de argentinos esperaban ser parte de la logística para recibir a Francisco, incluso, se planeó traer a la Guardia Nacional de Argentina para engalanar su entrada a la Catedral de San Patricio.
“Todas esas ideas se quedaron en el aíre”, se lamentó Porcel, el primer diácono argentino ordenado en Estados Unidos, según la Arquidiócesis de Nueva York. “La visita del Santo Padre es breve y completamente controlada. No tenemos oportunidad de acercarnos si no es con un boleto en la mano”.
La Asociación de la Virgen de Lujan colecta fondos en Nueva York para financiar bancos de comida en las ciudades más pobres de Argentina. “Ayudar al más necesitado es un legado de nuestro amado Papa Francisco. Su corazón está con los más humildes”.,

Seguridad justificada

“Nos visita el Vicario de Cristo, quien también es el Jefe de Estado del Vaticano. Su envergadura justifica el despliegue policial y las restricciones en los eventos masivos”, dijo el padre Fabián Arias, un devoto de la Virgen de Lujan y del mate, una bebida tradicional de Argentina. “En nuestra comunidad reina la alegría por la llegada del Papa y el orgullo por tratarse de un compatriota, pero también cierta tristeza por no lograr un mayor acercamiento a su persona”.
Arias, quien sirve en la Iglesia Luterana de San Peter en Midtown, es el guardián legal de 16 menores no acompañados y un defensor de los derechos de los inmigrantes. Emigró de Argentina en 1990 y se ordenó en 2003.
“Los indocumentados deben ser los primeros en ser escuchados por el Papa Francisco. Ellos son quienes deben darle la cordial bienvenida”, expresó el religioso.

Un viejo conocido

Una de las que está muy ansiosa por poder ver al Papa es la chef argentina Rita Medin (50), y por ello se registró la madrugada del 3 de septiembre en la página web de la Ciudad, para tratar de conseguir un boleto para asistir a la procesión que el Santo Padre hará por el Parque Central.
Medin, quien residen en Nueva York hace 17 años, confesó su desanimo cuando la Alcaldía anunció que el acceso a los eventos del Santo Padre sería sólo por entradas.
“Si la suerte me sonríe en el sorteo, tendría un única oportunidad de volver a ver al padre Jorge Mario, bueno, ahora conocido como Papa Francisco”, dijo Rita, quien es maestra de cocina y repostería en Central Islip. “La seguridad es demasiado estricta. Los argentinos esperábamos darle una salutación muy nacionalista, pero al parecer será imposible acercarse”.
Medin conoció a Francisco cuando era sacerdote en la parroquia de San José en el barrio porteño de Flores, en Buenos Aires. Para entonces, sus feligreses lo llamaban padre Jorge y reían con sus chistes en las misas dominicales, según recordó la chef.
“Le gustaba bromear. Nunca fue un hombre severo”, dijo. “Terminaba sus liturgias diciendo: ‘Vayan en paz y recen por mí’. Es realmente generoso y humilde. Siempre ha dado la mano a los pobres”, contó.
Cuando Jorge Mario Bergoglio fue nombrado cardenal, Medin continuó acudiendo a sus misas en el centro de Bueno Aires, en las inmediaciones de la Casa Rosada, que es la sede del poder ejecutivo de Argentina.
“Toda Argentina ha visto esos zapatos gastados que sigue calzando. No está fingiendo, Papa Francisco es así”.
Bianca Vidal (29), administradora del grupo de Facebook Argentinos en NY, integrado por 5,584 personas, dijo que la visita papal causó efervescencia entre los cibernautas.
“De inmediato se habló de organizar una grandiosa bienvenida. Todos pensamos que al menos en la procesión por Central Park tendríamos una oportunidad. Es una pena que los planes se vinieran abajo”, indicó. “Con un sistema de entradas tan estricto, es casi imposible llamar la atención del Papa”.
Según el Censo 2010, los argentinos representan el 0.1% de la población del Estado de Nueva York con una comunidad de 24.969.
Verónica García, portavoz del Consulado General de Argentina, dijo que la sede diplomática no planea actividades de bienvenida para el Papa Francisco.