Empleados de consulados de México en EEUU retarán a EPN con una nueva huelga

Los empleados locales de los consulados no están contentos y se organizaron para denunciar que no reciben un aumento de sueldo desde hace 14 años y que el gobierno de México les niega el beneficio de la jubilación
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Empleados de consulados de México en EEUU retarán a EPN con una nueva huelga
Foto: Univision

El nuevo embajador de México en Estados Unidos, Miguel Basáñez, tuvo un peculiar recibimiento en el primer día de su gestión oficial: los empleados locales de los consulados -y la embajada- se presentaron con “listones” de colores rojo y negro sobe el pecho en señal de protesta, y como un recordatorio al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto que tiene una deuda pendiente con ellos.
El lunes de la semana pasada, en la víspera de su primer día como embajador, Peña Nieto le dio la orden de defender “el interés nacional y los derechos de los mexicanos”, y le entregó “instrucciones puntuales” para que consolide una “relación bilateral estratégica, cercana y constructiva” con su vecino del norte, dijo la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
De la protesta de los empleados locales en la embajada y los consulados, ni una palabra. Tampoco del “paro de manos caídas” registrado el lunes 31 de agosto para pedir un ajuste de salario del 25%, y que los empleados locales tengan acceso a una jubilación como cualquier otro trabajador federal mexicano.
“En los consulados hay dos tipos de personal, los miembros del servicio exterior y nosotros, los empleados consulares locales o auxiliares o asistentes”, explicó un representante de @JuanSinMiedo13, el movimiento que encabeza la protesta. “Nos llaman de muchas maneras pero somos los mismos, el mismo tipo de plazas. Venimos contratados desde México con una visa diplomática tipo A2, que solo nos permite trabajar en el Consulado y que nos pague un gobierno extranjero”.

Oleada de inconformes

A simple vista suena bien. Una visa para residir legalmente en Estados Unidos y devengar un salario por trabajar como diplomático. Pero los empleados locales no están contentos y se organizaron para denunciar que no reciben un aumento de sueldo desde hace 14 años y que el gobierno de México les niega el beneficio de la jubilación.
También piden ejercer el derecho a participar en actividades de tipo sindical, y algunos aseguran, en un documento divulgado por el movimiento y publicado en las redes sociales, haber trabajado junto a “titulares prepotentes, déspotas, corruptos, alcohólicos, abusivos, intolerantes y que debemos aguantar y apechugar desde acoso sexual hasta acoso laboral pasando por una serie de situaciones indignas y sin que la SRE haya tenido o tenga interés alguno en solucionar estas situaciones y en escuchar nuestra denuncia”.
“Exigimos derechos”, dijo un empleado local de la Embajada mexicana en Washington, D.C. consultado por Univision Noticias. “Queremos los mismos derechos que tiene cualquier otro empleado federal mexicano y que nos paguen un 25% más de lo que estamos recibiendo, de acuerdo con la inflación y al costo de vida en cada ciudad donde vivimos”.

A nivel de pobreza

Los empleados consulares locales comienzan ganando un sueldo mensual de $1,200 y pueden llegar a ganar hasta $2,300 después de unos 10 años de servicio. Pero los contratos solo duran un año.
“Nada garantiza que nos renovarán el contrato para el año siguiente”, dijo otro trabajador de un consulado de la costa noreste que también pidió ocultar su nombre por medio a represalias y perder su empleo. “Tampoco nos dejan acumular tiempo como lo hace el resto de empleados federales. No tenemos el beneficio de la jubilación. Antes que finalice el año, nos comunican que el contrato terminó y recién ahí nos dicen si seguimos por otros 12 meses”.
El gobierno federal estadounidense considera pobre a toda familia de cuatro personas que tiene un sueldo anual de $23,021, señala el Programa Nacional Contra la Pobreza de los Obispos Católicos de Estados Unidos (CCHD, por su sigla en inglés).
“Nuestro poder adquisitivo ahora es un 30% menos que hace 14 años”, dijo un empleado en de uno de los consulados en Texas. “No nos alcanza el sueldo y nuestras visas no nos permite trabajar en otra cosa. Aunque hay algunos que lo hacen para poder sostener a sus familias. Muchos tienen esposas e hijos y tienen que ver cómo sobreviven”.

Cuántos son

@JuanSinMiedo13 estima que el número de empleados locales adherido al movimiento suman 1,600 en los 46 consulados y la embajada. “Hace un año éramos 1,200, pero en los últimos meses agregaron plazas temporales”, dijo un empleado en Florida.
La cancillería sólo reconoce 400 que participaron en la protesta de finales de agosto.
“En Boston participamos todos, los 13 empleados locales”, dijo una de las empleadas que, dijo, tiene miedo de ser “despedida”.
“Muchos de los miembros del servicio exterior nos apoya al igual que cónsules y cónsules generales”, dijo a Univision Noticias otro empleado en Massachusetts. “Aunque entre los jefes es más por convicción que por necesidad, pues ellos están muy bien y a muchos no les importa como están los demás. Y menos cómo se encuentran los que no tenemos ningún rango, ningún nivel y que sin embargo somos los que hacemos que los consulados funcionen”, señaló un directivo de @JuanSinMiedo13.
Según la SRE, al 17 de agosto de 2011 el sueldo mensual del embajador de México era de $11,358; mientras que un ministro en San Francisco devengaba $9,654; un consejero $7,723; un primer secretario $6,360; un agregado administrativo A $45,452 y un técnico administrativo C, en el último escalafón,  ganaba $4,316.
En San Antonio el ministro ganaba $7,745 al mes; el consejero $6,196; el primer secretario $5,102; mientras que un técnico administrativo C ganaba $3,462. En Yuma el mismo técnico administrativo C ganaba $3,130.
“Nosotros hacíamos el mismo trabajo que el personal diplomático de la cancillería”, dijo Patricia Meza, una exempleada local que laboró 21 años en el Consulado de México en Los Angeles, California. “Las jornadas de trabajo pasaban de ocho horas diarias y no pagan tiempo extra. Yo entré ganando $1,300 mensuales y terminé ganando $2,100. Cuando reclamábamos o pedíamos un aumento, nos daban palmaditas en la espalda y nos decían que ya nos iban a pagar más. Nunca lo hicieron”.

Qué dice el gobierno

El día de la primera huelga de brazos caídos, el 31 de agosto, la SRE dijo estar dispuesta a escuchar a todos los que denominó “prestadores de servicios” en las distintas representaciones consulares en Estados Unidos y también de Canadá.
Agregó que tiene la intención de atender de manera directa y transparente las inquietudes y los planteamientos formulados, y que instruyó a los titulares de los consulados a dialogar con quienes prestan sus servicios en esas representaciones, a fin de tener un diagnóstico claro y ordenado de la situación.
“La cancillería ha tomado nota de los planteamientos e inquietudes, mismos que se analizarán para brindar una respuesta oportuna”, finalizó un comunicado emitido por la SRE.
Dos semanas después del comunicado, @JuanSinMiedo13 dice que “hasta el momento nosotros no hemos oído nada, ni de la Secretaría, ni de parte de los cónsules”.
La Embajada de México en Washington DC reiteró que el Gobierno de México y la red consular “cumplen de manera adecuada con las obligaciones contractuales respecto de su personal, de acuerdo con el marco internacional vigente y las leyes nacionales aplicables”, y agregó que el gobierno “ha manifestado su disposición al diálogo, al igual que en otras instancias similares, para resolver de manera directa y transparente cualquier inquietud y planteamiento de su personal”.

El caso Noguez

La batalla por mejores condiciones laborales y un aumento de sueldo consiguió un valioso precedente judicial el 20 de enero de 2015, cuando un Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal emitió un dictamen a favor de Susana Noguez, una exempleada del Consulado de México en Seattle, estado de Washington, que trabajó durante 21 años (del 6 de septiembre de 1991 al 30 de marzo de 2012) y que demandó a la cancillería por no haber recibido jubilación, ni ningún tipo de beneficio como el resto de empleados federales.
La corte condenó a la titular de la SRE a pagar a Noguez “el aguinaldo de vacaciones, prima vacacional y prima quinquenal del período comprendido del 30 de abril de 2011 al 30 de marzo de 2012″…, además de otros beneficios en “reconocimiento de la antigüedad de la trabajadora, “prestaciones que deberían ser otorgadas por todo el tiempo que prevaleció la relación de trabajo”, es decir los 21 años en el Consulado. (Vea aquí el dictamen del tribunal)
“Ella demandó a la SRE porque disfrazan relaciones laborales a través de prestaciones de servicios para no reconocer prestaciones laborales”, dijo Susana Mercado, abogada de Noguez. “Ella comprobó que tenía una relación como empleada de la Secretaría de Relaciones Exteriores”.
“Susana Noguez sentó un precedente que afecta a todos los empleados locales de los consulados de México en Estados Unidos. Estamos hablando de cientos de trabajadores a quienes les han hecho creer que no tienen derechos en México y, sin embargo, sí los tienen”, agregó.

Festejo entre lágrimas

Noguez murió pocos días después del veredicto emitido por el tribunal de conciliación tras caer por la ventana del segundo piso de la casa de su hermana en el Distrito Federal, contó a Univision Noticias Ruth Pérez, una exempleada del Consulado de México en Seattle (entre los años 1999 y 2008 como coordinadora del programa de comunidades).
“Ella siempre defendió los derechos de los mexicanos que viven en el exterior, y a sus compañeros en los consulados. Ella ganó una demanda que impacta a cientos de compatriotas y pocos conocen el fallo”, agregó. Pero el caso se desvaneció y los amparos “fueron detenidos”, dijo Mercado. “El caso Noguez se extinguió” pero quedó “sentado” el precedente.
Noguez medía “no más de 1.50 metros. Por ello siempre llevaba unos zapatos de tacón alto que la distinguían claramente al recorrer los pasillos”, recuerda Pérez. “Ella llegó muy jovencita y llena de ilusiones. Durante los más de 20 años en que ‘Susy’ trabajó en el Consulado de México en Seattle su familia fueron sus compañeros de trabajo y la creciente comunidad mexicana”.
Poco antes de abandonar el Consulado, Noguez se hizo cargo del Departamento de Protección para atender casos de menores de edad, violencia doméstica y traslado de restos humanos. ”Tenía la compasión y discreción necesarias para manejar estos asuntos de una manera extraordinaria”, relató Pérez. “Contestaba todas las llamadas y les dedicaba horas a los connacionales para explicarles sus derechos y responderles a cada una de sus dudas. Era maravillosa. Asimismo, ayudaba a los demás departamentos cuando se le necesitaba y no había compañera más querida en el consulado”.
En 2010 su único hermano y cabeza de la familia murió trágicamente en un accidente automovilístico dejando huérfanas a sus hijas. “’Susy’ nunca pudo superar esta pérdida y no volvió a ser la misma. Jamás volvimos a escuchar esa risa tan agradable que todavía al recordarla me hace sonreír”, dijo Pérez. Al poco tiempo regresó a México “y después de marchó al cielo”.

La huelga

Los representantes del movimiento @JuanSinMiedo13 dicen que en los próximos días llevarán a cabo una segunda huelga de brazos caídos en los 46 consulados mexicanos en Estados Unidos y la Embajada. Y agregan que respetan la postura que ha tomado el nuevo embajador, según el comunicado de la SRE emitido el día en que asumió.
“Creemos que si puede ser un aliado muy valioso en esto” pero el movimiento no se detendrá hasta “conseguir resultados”, dijo uno de los líderes.
Agregó que a causa del bajo salario que reciben y las limitaciones de la visa que les otorga el Departamento de Estado de Estados Unidos, sus familiares no pueden trabajar legalmente, y que los gastos crecen día a día “como por ejemplo el seguro de salud obligatorio” establecido por la Ley de Protección de los Pacientes y de Cuidados de la Salud Accesibles (Patient Protection and Affordable Care Act –PPACA-), también conocida como Obamacare.
“El gobierno mexicano solo nos cubre a nosotros no a nuestras familias, nuestros cónyuges y nuestros hijos. Nos preocupa y muchas veces tenemos que recurrir a la beneficencia social para poder recibir atención médica”.
Otro empleado local del Consulado de México en Texas dijo que “muchos tememos que nos despidan por reclamar nuestros derechos. Y si lo hacen nos quedemos viviendo como indocumentados porque no tenemos otro estatus legal de permanencia. Sin trabajo y sin visa estamos a un paso de quedarnos en las sombras o de regresar a México sin nada después de haber servido a nuestro país”.
“Nos despiden y nos quedamos ilegales”, dice otra activista en Nueva York. “Nuestra vulnerabilidad se presta para este tipo de abusos que estamos viendo”.
Al movimiento de los empleados locales de los consulados de México se sumaron la semana pasada los empleados de la Misión de México ante la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington DC.
Por medio de un documento publicado en las redes sociales, señalaron que “nosotros también nos hemos dirigido muchas veces y a diferentes administraciones del Ejecutivo Federal, incluida la SRE y la Embajada, para externarles todas nuestras  preocupaciones por nuestros salarios que tienen mucho más de 10 años y no se han incrementado, no sin dejar de mencionar la situación contractual, la seguridad social, el tema fiscal, el seguro médico familiar, el fondo de retiro, entre muchas otras prestaciones que por derecho nos corresponden y nos han negado hasta la fecha”.
El movimiento insiste en que no se detendrá “hasta que recibamos una respuesta formal y oficial” por parte del gobierno de Peña Nieto. “Exigimos que no se nos exima de nuestros derechos como empleados federales del Gobierno de México”, resumió una activista.