Sostenido por la fe y la esperanza: un mensaje al Papa

Soy Sebastián T. y soy de la India. Tengo 43 años y vivo en El Bronx. Vine a los Estados Unidos en el 2013 después de haber sido perseguido en la India. Crecí como cristiano. Esta es mi historia.

Nací con labio y paladar hendido, lo cual desde el momento en que era niño deformó mi cara e hizo que mi habla fuera incomprensible para la gente. Algunas malas operaciones dejaron agujeros en mi mandíbula. Desde que tengo memoria, la gente se ha burlado y ha mostrado disgusto de tenerme a su alrededor. Yo fui excluido de la mayoría de los grupos e ignorado por niños y adultos. En la escuela estuve sentado sólo la mayor parte del tiempo.

Cuando tenía 37 años, mis padres arreglaron mi matrimonio, pero mi esposa me dejó después de un mes porque ella no podía siquiera mirarme… Me deprimí. No había nada para mí. Y entonces mi madre me sugirió que fuera a nuestra Iglesia católica para obtener ayuda. Lo hice y he redescubierto la Biblia. La leí de principio a fin. Me dio consuelo y esperanza.

Debido a que la India no es un país cristiano, fui perseguido. Fui golpeado y atacado varias veces por personas que dijeron que mi fe era la equivocada. Me golpearon con palos, me patearon, me dieron puños y me dejaron en el suelo sangrando. Ellos decían: “¡Si no cambia su religión, no puede vivir aquí! … ¡O lo matamos!”

Después de ser atacado en el 2011, un amigo me dijo que buscara una vida más segura en otro lugar. Crucé el océano y pasé por diez países hasta llegar a los Estados Unidos dos años más tarde. Sobreviví el viaje sólo por la gracia de Dios.

Me mudé a Nueva York para trabajar, en donde alcance a estar desamparado en la calle y haciendo solamente trabajos ocasionales como lavador de platos. Unos chicos mexicanos que trabajaban conmigo me llevaron a su casa. Meses más tarde, cuando perdí el trabajo, me dijeron “no te preocupes” y me dijeron que podía pagar el alquiler y la comida una vez obtuviese un nuevo trabajo. Ellos me salvaron.

Ahora tengo un abogado para mi caso de inmigración y tan pronto como pueda obtener mi permiso de trabajo voy a ser capaz de encontrar un trabajo más estable. Quiero conseguir una licencia de conducir y obtener un trabajo manejando un taxi o un camión. Quiero mantenerme a mí y a mi familia en la India. Espero y rezo para que me concedan el asilo de tal forma que pueda vivir aquí en paz. Tal vez pueda arreglar los agujeros en mi mandíbula para que la gente me entienda mejor cuando yo hablo. Tal vez pueda casarme y tener una familia propia.
Ese es mi sueño. Sé que Dios me ayudará. Estoy en paz.