Los latinos, clave para la supervivencia de los sindicatos

Sindicatos aseguran que los trabajadores latinos son "vulnerables" y ganarían más con ellos  
Los latinos, clave para la supervivencia de los sindicatos
Los sindicatos han apoyado las campañas de subidas de salarios mínimos en todo el país.

Ante leyes estatales que han diluido el poder de los sindicatos en los últimos años, los trabajadores latinos son una pieza clave para la supervivencia del movimiento sindicalista, según un informe divulgado este lunes.

El análisis del Consejo Laboral para el Avance Latinoamericano (LCLAA, por su sigla en inglés) destaca que los sindicatos necesitan desesperadamente atraer a nuevos miembros, mientras que los latinos “necesitan la protección y salarios” que pueden obtener a través de empleos con convenios colectivos.

En declaraciones a este diario, el director ejecutivo de LCLAA, Héctor Sánchez, reconoció que los sindicatos tienen por delante el gran reto de reclutar a más latinos.

“El número de latinos que se han unido a sindicatos ha aumentado en los últimos cinco años, y esto es una clara señal de los esfuerzos de organización dentro de la comunidad latina en todo el país. Aunque es un paso en la dirección correcta, se necesitan más campañas bilingües dirigidas a los latinos, como pieza clave para educarlos sobre sus derechos de organizarse en los sitios de empleos”, dijo Sánchez.

Según LCLAA, los beneficios son muchos: en Estados Unidos, los sindicatos ayudaron en el establecimiento de un salario mínimo, días de enfermedad con pago, una jornada de ocho horas, beneficios del Seguro Social y del sistema de “Medicare”, y extensas normas laborales, entre otros.

Pero en la actualidad, los sindicatos afrontan sus niveles más bajos en número de miembros, al punto que sólo alrededor del siete por ciento de todos los trabajadores en el sector privado pertenece a uno.

Necesitan a los latinos

Los latinos constituyen un grupo “vulnerable” en EEUU porque registran más accidentes laborales, sufren un mayor “robo de sueldo”, y tienen menos cobertura médica y de pensiones, dice el documento.

Y si los sindicatos han reducido la erosión en sus filas ha sido gracias a los latinos: en 2011, más de dos millones de latinos se sumaron a un sindicato, cifra que aumentó en un 6.25% a 2.2 millones en 2014.

Ahora, el 9.2% de los trabajadores latinos pertenece a sindicatos, aunque son el 15% de la fuerza laboral, con un total de más de 26 millones de personas.

Debido a su alta participación en los sectores de construcción y servicios, los latinos jugarán un “papel fundamental” en “sanar” la crisis de los sindicatos, ahondada por el creciente envejecimiento de la fuerza laboral.

Letanía de problemas laborales

Para LCLAA, la situación de los latinos, en particular de los inmigrantes con bajas destrezas laborales, ofrece una oportunidad para organizarlos y exigir mejoras en sus empleos.

Muchos latinos tienen ocupaciones de alto riesgo y en 2013, un total de 797 fallecieron en sus puestos de trabajo, en lo que constituyó la mayor cifra de muertes de latinos desde 2008, y la más alta de cualquier otra minoría. La mayoría de los que perdieron su vida, 527 personas, eran inmigrantes.

Hay otras cifras alarmantes: el 77,6% de los latinos ha sufrido violaciones a las normas sobre salario mínimo y pago de horas extra.

De los 26 millones de trabajadores latinos, poco más del 24% realiza empleos con bajos salarios. Y peor es la situación de las mujeres. Las latinas ganan sólo 56 por cada dólar que gana un trabajador blanco, y eso constituye “el robo de salario más grande de la nación”, dijo el análisis.

Más protecciones laborales

Según cifras oficiales de 2015, los latinos que pertenecen a un sindicato ganan más que los que hacen el mismo trabajo y no son miembros de uno.

Aunque el salario varía según el trabajo y el sector de la economía, por lo general el salario promedio semanal de un latino que forma parte de un sindicato es de unos $795, en comparación con $573 del que percibe uno sin protección sindical.

Entre las latinas con sindicato, el salario promedio semanal es de $739, en comparación con $520 para las que no son miembros.

El informe deja en claro que, bajo las leyes actuales, también los trabajadores indocumentados tienen derecho a organizarse, votar por un sindicato y participar en negociaciones para convenios colectivos.

Así, el documento recomienda que los sindicatos hagan “inversiones estratégicas” para atraer a más hispanos, incluyendo campañas de organización sindical bilingües, y la creación de vías para potenciar el liderazgo de los latinos tanto en sus trabajos como en los sindicatos.