Texas atropella los derechos de los ciudadanos

Texas atropella los derechos de los ciudadanos
El Texas se oponen a dar partidas de nacimiento a hijos de indocumentados.
Foto: / (Archivo / El Diario)

Texas continúa a la vanguardia de la batalla legal para negar ciertos beneficios a los inmigrantes no autorizados. Pero su esfuerzo no se ha limitado a dificultar la vida de los indocumentados, sino que además han optado por castigar a ciudadanos estadounidenses, hijos de inmigrantes que carecen de estatus legal.
A principios de este año, el Departamento de Servicios de Salud de Texas decidió no otorgar certificados de nacimiento a los niños cuyos padres poseen como únicos documentos de identidad una matrícula consular, o un pasaporte sin visa, aunque hayan sido válidamente otorgados por un gobierno extranjero.
Ante esta resolución administrativa del Departamento de Servicios de Salud de Texas, un grupo de madres perjudicadas por la medida, presentaron una demanda en nombre de sus hijos.
Mientras tanto, adicionalmente las demandantes solicitaron en otra jurisdicción que mediante mandato judicial, se obligue – temporalmente, y hasta que haya una resolución final en la causa principal – al Departamento de Servicios de Salud de Texas a aceptar las matrículas consulares o los pasaportes sin visa.
El viernes 16 de octubre, Robert L. Pitman, juez federal resolvió que a pesar de que los demandantes han proveído evidencia que provocan una seria preocupación en el tratamiento de ciudadanos estadounidenses nacidos de padres inmigrantes, el caso requiere de pruebas adicionales que determinen específicamente las consecuencias de la negativa del Departamento de Servicios de Salud de Texas.
A pesar de que la matrícula consular es un documento oficial otorgado por los gobiernos de otros países, podría cuestionarse su validez en base a criterios de seguridad, lo que si encuentro inaceptable e inadmisible es que se cuestione la validez de un pasaporte oficial bajo la premisa de la cacareada seguridad.
El documento que debe presentar una persona para solicitar un certificado de nacimiento sirve única y específicamente para probar la identidad del portador.
¿Por qué se solicita que el documento tenga además una visa? ¿En base a qué criterio se desconoce – a efectos de probar que Juana Pérez es quien dice ser – la validez de un pasaporte?
Claramente este asunto no tiene absolutamente nada que ver con un tema de seguridad o de privacidad, sino con el interés de hacer miserable la vida de los inmigrantes no autorizados aunque en el esfuerzo se atropelle infamemente los derechos más fundamentales de ciudadanos estadounidenses en base a un cuestionable tecnicismo legal administrativo, simplemente vergonzoso, además de ilegal.