Madres ex convictas luchan por la reinserción social

Muchas veces no logran encontrar empleo ni vivienda, pero una organización las ayuda a sobrevivir fuera de la prisión
Madres ex convictas luchan por la reinserción social
Carmen Morales (a la derecha), en el departamento que vive gracias a Hour Children. A la izquierda, Johanna García, coordinadora de la fundación.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

“Yo era una de esas personas que, si las ves, cruzas la calle”, dijo Carmen Morales, y cuesta creerlo.

A los 38 años, esta mujer que habla y viste de manera impecable, tiene un trabajo en una tienda de segunda mano y cuida de su hijo, que acaba de entrar al preescolar. Pero un par de décadas atrás no era así. Estuvo embarazada siete veces y la prostitución y las drogas la hicieron terminar en la cárcel.

Caminaba por las calles apestando a orina, y “para reinsertarme en la vida, tuve que aprender las cosas más simples. Y tuve que aprender a arrepentirme”, contó la madre.

Fue un camino muy largo, que para muchas personas es difícil de lograr, pero recibió el apoyo de la fundación Hour Children. “Tratamos de realmente apoyar a las mujeres en la cárcel y ex presidiarias a que recomiencen sus vidas, apoyándolas desde la prisión, pero también cuando salen de ella”, dijo la hermana Tesa Fitzgerald, directora ejecutiva y fundadora de la organización, que logra resultados impresionantes.

Aunque el promedio de reincidencia entre las ex convictas a nivel del estado es del 40%, sólo un 3% de quienes pasan por Hour Children vuelven a reincidir. “Pero ellas hacen el trabajo duro, nosotros sólo somos su sistema de apoyo”, enfatizó Fitzgerald.

La organización trabaja principalmente con madres y mujeres embarazadas, a quienes les ofrecen apoyo desde la cárcel. Ahí tienen guarderías y centros para niños, pero además tienen un hogar y viviendas para cuando ellas salen de prisión. Incluso les dan ropa, ya que muchas deciden salir de la cárcel sin nada, haciendo un gesto de dejar su pasado atrás.

“Las evaluamos, les damos talleres que van desde cómo hacer su currículum y postular a trabajos, hasta aprender a lidiar con conflictos”, indicó Johanna Flores, coordinadora de empleo en Hour Children.

Pero, a pesar de todo el apoyo, el desafío para las ex presidiarias es muy grande y va desde pequeñas cosas, como aprender a usar un celular o la tarjeta del metro, hasta aprender a manejar su libertad. “Cuando estás adentro, todo está ordenado. Sólo queda seguir las reglas”, dijo Milesa Polonio, de 48 años y que salió de prisión en septiembre de este año. “Ahora yo tengo que decidir todo. Dónde caminar, dónde vivir. Es abrumador”.

Esta presión aumenta con la necesidad de encontrar un trabajo y criar a un hijo. “Muchas tienen este estigma. Nosotros abogamos por ellas frente a los empleadores”, explicó Flores. La organización ofrece a las compañías la posibilidad de un periodo de prueba y explian los beneficios tributarios a los que pueden acceder si las emplean.

“El trabajo que hace Hour Children es extraordinario”, dijo Tamar Kraft-Stolar, ex directora del proyecto de mujeres en prisión de la Asociación Correccional. “Ven a las mujeres de manera holística. Hacen algo muy significativo: resuelven sus necesidades principales, las reconectan con sus niños y su familia”.

Esto último no sólo se transforma en algo importante, sino que es muchas veces la energía que mueve el proceso de rehabilitación. Así fue en el caso de Luz Deleón, hoy de 67 años. “En la cárcel vi el sufrimiento de mis tres hijos. No vi a algunos de mis nietos nacer”, contó la puertorriqueña, que terminó haciendo más de 60 estudios y cursos en la cárcel para salir lista para insertarse en la sociedad.

Luz Deleón es la manager en el mercado de pulgas de la organizacion.
Luz Deleón es la manager en el mercado de pulgas de la organizacion.

El esfuerzo, que costó, dio resultados. El día que salió, sus hijos, primos, hermanos y nietos la esperaban afuera con un letrero que decía: “Bienvenida a casa”. “Ellos nunca me fallaron. Me ven ahora como si nunca hubiera pasado”, comentó Deleón, quien hoy administra una de las tiendas de segunda mano con que Hour Children se financia.

Latinas en la cárcel

De acuerdo a números del Departamento Correccional del Estado de Nueva York, a enero de 2014, 14% de la población en las cárceles estatales estaba conformada por latinas. Un 59% son mujeres de color, a pesar de que las mujeres de color son sólo el 35% de la población del estado. Según la Oficina Federal de Justicia, a nivel nacional las latinas son encarceladas 1.5 veces más que las mujeres blancas.

En Hour Children, las hispanas forman parte importante de las beneficiadas.  “El grupo de latinas es bastante grande, hay de todas las edades, pero, debido a que trabajamos con madres con niños, son principalmente jóvenes”, explicó la hermana Katie Sitja y Balbastro, una de las organizadoras en la institución.

Contáctese con ellos

Si tiene un familiar que necesita ayuda en su proceso de rehabilitación, puede contactar a Hour Children mediante su sitio hourchildren.org. Ellos principalmente atienden a madres y mujeres embarazadas dentro y fuera de prisión. Además, están buscando donaciones y voluntarios.

Otros programas

Además de Hour Children, existe una serie de programas en el estado que trabajan para la rehabilitación de ex prisioneras. Estos son algunos de ellos.

– Women’s Prison Association: www.wpaonline.org

– STEPS to End Family Violence: www.egscf.org/programs/steps/

– Greenhope: Services for Women: www.greenhope.org

– Fortune Society: www.fortunesociety.org

– Osborne Association: www.osborneny.org

– Center for Community Alternatives: www.communityalternatives.org

– The Bridge: thebridgeny.org

– Providence House: www.providencehouse.org