Animada noche en debate republicano: todos contra todos

Rubio insiste en que hay que reformar el sistema de inmigración legal que permitió la entrada de sus padres en 1956 a uno "más basado en mérito".
Animada noche en debate republicano: todos contra todos
Foto: Justin Sullivan / Getty

Los precandidatos republicanos debatieron animadamente por tercera vez, atacando a los demócratas, en particular a Hillary Clinton, y discutiendo el futuro del seguro social, los inmigrantes y el presupuesto estadounidense.

Varios de los precandidatos se manifestaron preocupados por la “creciente pobreza” supuestamente creada bajo el gobierno de Obama, la deuda estadounidense y la intervención gubernamental en la vida económica del país.

Hubo prolongadas discusiones sobre el tema del seguro social y medicare y si en el futuro estos programas deberían tener reformas. Varios precandidatos apoyaron cambios futuros, pero no para los actuales beneficiarios.

Los senadores Marco Rubio y Ted Cruz tuvieron una noche animada, atacando a los medios de comunicación.

Rubio dijo que los medios “liberales” son el gran “Super PAC” de Clinton, porque supuestamente ayudan a su candidatura y tapan sus mentiras. Ted Cruz criticó la obsesión de los medios por temas superficiales.

Donald Trump estuvo más calmado que de costumbre, aunque tuvo que defender su repetido uso de las bancarrotas para sanear sus empresas en malos momentos. “Todos los empresarios usan las leyes para su ventaja. Yo también, lo siento”, dijo.

Jeb Bush y Marco Rubio, antes aliados, intercambiaron acusaciones. Bush reforzó las críticas de los demócratas y de un editorial del periódico de Florida, Sun Sentinel, sobre las ausencias de Rubio en votos del senado, donde representa a ese estado.

“La gente espera que hagas tu trabajo. El senado solo requiere una semana francesa, de tres días…deberías renunciar”, dijo Bush a Rubio.

No obstante, Rubio respondió con fuerza. “La única razón por la que estás atacándome es porque alguien te dijo que sería bueno para tu candidatura”, agregó el ex protegido de Bush.

El senador de Florida argumentó que otros senadores que fueron también candidatos a la presidencia, incluyendo Barack Obama, John Kerry y John McCain también faltaron a muchos votos en el senado en época electoral “y los medios no se obsesionaron con eso”.

El ex gobernador de Ohio John Kasich arrancó el debate tratando de llamar la atención sobre los problemas de la contienda republicana. “Estamos a punto de elegir a alguien que no podrá manejar los problemas del país porque no está capacitado”, dijo Kasich. “Hemos dicho que vamos a deportar a 11 millones de personas, muchos padres que serían separados de sus hijos. Es una locura”.

La Gran Muralla, reformas de inmigración

El tema de inmigración volvió a surgir en el debate republicano.

Trump enfatizó que “respeto a los mexicanos y a sus líderes” (un punto interesante después de haber insultado a ambos), pero agregó que su idea del muro sigue siendo buena.

“Los chinos construyeron una muralla de miles de millas, nosotros solo necesitamos unas mil”, dijo. “Y podré una puertota en el medio para que entren legalmente”.

Rubio preconizó una reforma al “sistema de inmigración legal”, pero dijo que ya no daría a futuros inmigrantes el beneficio que recibieron sus padres.

“El sistema de inmigración legal está basado en la relación familiar. Así vinieron mis padres legalmente en 1956. Pero ahora tenemos una economía nueva y de ahora en adelante debe estar basada en méritos”, dijo.

La ex empresaria Carly Fiorina insistió en que Washington es corrupto y que hay que simplificar las leyes impositivas “de 73,000 páginas a sólo tres”.

“Como están las cosas, solo los adinerados, los influyentes y los que tienen amigos poderosos pueden lograr algo”, dijo.

Ben Carson, el médico que ha sobrepasado a Trump en Iowa, siguió con su mismo estilo tranquilo, indicando que respetaría “el mandamiento décimo primero de Reagan, no atacar a mis correligionarios”.

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