Noche de Brujas ‘For Real’

Consejos de Halloween para madres prácticas
Noche de Brujas ‘For Real’
Asegúrate de separar tus dulces preferidos, para disfrutar cuando los niños se van a dormir.

Todos los años, las madres nos convertimos en el foco de los medios que nos ofrecen consejos y advertencias para la noche de Halloween. Algunos son interesantes y útiles; otros, repetitivos, obvios, o poco realistas.

Entre las muchas sugerencias, por ejemplo nos dicen a las madres que en lugar de repartir dulces, recibamos a los fantasmitas y pequeños zombies con manzanas o cepillos de dientes. Cualquiera que haya visto la carita de un niño que recibe frutas en lugar de chocolates, puede confirmar que es una mala idea, por más bien intencionada que sea. Una noche al año no va a crearle hábitos saludables a nadie.

También nos ofrecen ideas para hacer nosotras mismas los disfraces de nuestros hijos, también una propuesta loable, pero sumamente irrealista, considerando las habilidades de costura de la mayoría de las madres de hoy. El bien intencionado consejo tampoco es realista en cuanto a la cantidad de tiempo que les “sobra” a las mamás, para sentarse a coser y hacer manualidades.

Es por ello que decidimos romper la tradición de consejos utópicos y los adaptamos a la realidad de las madres de hoy.  Estas son algunas de las sugerencias más tradicionales, adaptadas a la realidad:

1. “Al llegar de hacer Trick or Treat, vacía la bolsa de dulces sobre la mesa y revísalos primero tú, antes de dárselos a los niños”. Este es uno de los pocos consejos tradicionales que nunca pierde vigencia, y no necesariamente por cuestiones de seguridad. Como madre, es justo que seas tú la primera en elegir las golosinas que más te gusten, antes de que tus hijos se coman lo mejor, y sólo dejen esos dulces de colores y sabores extraños, que terminan en la basura, o en la bolsa de dulces para repartir el año próximo.

2. “Compra una canastita para recolectar los dulces”. Olvida las bolsitas con diseños alegóricos, o las calabazas donde sólo caben unas pocas golosinas. La mejor bolsa para dulces es la funda de la almohada, dónde siempre hay lugar para un dulce más. Recuerda que Halloween y Valentine son las fechas de cosecha de golosinas, para guardar para el resto del año, o al menos hasta el próximo ataque de munchies, cuando se te antoje comer algo dulce.

3. “No dejes que los niños coman dulces mientras hacen Trick or Treat, porque después no tendrán hambre para la cena”. Todos sabemos que la cena de Halloween por excelencia es pizza, y no la pizza casera que hacemos cuando estamos inspiradas, sino la que ordenamos por teléfono. Si después de hacer Trick or Treat, los niños ya no tienen hambre, no se van a perder ninguno de los valiosos nutrientes que tiene la pizza delivery. Incluso mejor, si no quieren comer, te queda más pizza para ti.

4. Comparte el espíritu. A las mamás también nos gusta festejar. Hay madres que eligen disfraces que hacen juego con los de sus bebés, como Lillo and Stich o Cruella de Vil y su cachorrito; y madres que se pasan la noche de brujas de fiesta en fiesta. También hay quienes se disfrazan para ir a trabajar.

Compartir en el empleo tu espíritu de Halloween puede ser divertido, siempre y cuando tomes ciertas precauciones:

  • A la hora de elegir tu disfraz, abstente de cualquier estereotipo que pueda ser considerado “políticamente incorrecto” y luego usado en tu contra. Evita trajes de otras culturas, religiones o inclinaciones.
  • Tampoco te disfraces de bruja, porque nunca falta el malintencionado al que le gusta hacer comparaciones.
  • Por sobre todas las cosas, asegúrate de que por lo menos otros cuatro compañeros también irán a trabajar disfrazados. Pocas situaciones pueden ser tan traumáticas y profesionalmente lamentables como ser la única persona en la oficina, fábrica o taller, con un pompón rosa y un par de orejas largas.