El poder y la influencia del súper consumidor hispano

El poder y la influencia del súper consumidor hispano
Simplemente el colocar un producto “étnico” en un supermercado convencional de un barrio multicultural puede ser todo el impulso necesario que se necesita para el crecimiento de una marca. /ARCHIVO
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Entra a cualquier supermercado hoy en día, y no podrás dejar de observar que los gustos culinarios en los Estados Unidos han cambiado drásticamente en los últimos años; desde papas fritas con sabor a jalapeño y endulzante para café con sabor a dulce de leche, hasta yogures de piña colada y cerveza con sabor a limón, y la lista es interminable.

El origen de estos sabores es por supuesto, la cultura hispana. Las empresas son cada vez más conscientes de que para mantenerse relevantes en el siglo XXI, tienen que prestar atención y suplir la demanda de la creciente demografía latina y sus diversos gustos. De acuerdo con la reciente proyección del censo, para el 2060 los latinos formarán casi una tercera parte de la población de los Estados Unidos, y representarán la asombrosa cifra del 85% del crecimiento de la nación.

También se está desarrollando una sutil transición en la influencia de los hispanos a los no-hispanos que están a su alrededor, y es lo que en Nielsen denominamos el fenómeno del Hispanic Super Consumer (el Súper Consumidor Hispano).

De acuerdo con la investigación reflejada en nuestro más reciente reporte, Multicultural Edge: Rising Super Consumers (Ventajas Multiculturales: Los Crecientes Súper Consumidores), estos súper consumidores constituyen el 10 por ciento principal de consumidores en los hogares, generan al menos el 30 por ciento de las ventas, e impulsan el 40 por ciento del crecimiento y el 50 por ciento de las ganancias. Este reporte también revela que el súper consumidor promedio “súper consume” en al menos nueve categorías.

Los hispanos son grandes consumidores, destacándose en diversas categorías en todos los ámbitos como los artículos de aseo personal y cosméticos, arroz y frijoles, artículos para los bebes y útiles escolares, verduras y comidas preparadas, entre otras.

Los hispanos también son grandes súper consumidores en las redes sociales. A excepción de Twitter y Google, los hispanos con muy activos en las otras plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram y Pinterest, en comparación con otros grupos multiculturales. En otras palabras, internet se está rápidamente convirtiendo en un medio clave para alcanzar a los hispanos.

Por otra parte, los hispanos son en promedio más jóvenes, lo que significa que también tienen más años de poder de adquisitivo, de hecho, muchos más. Al utilizar los índices de promedios de edad y los índices de expectativa de vida, el reporte de Multicultural Edge calcula que el hispano promedio tiene un poder adquisitivo efectivo de 56.5 años, en comparación con los 36.7 años de blancos no hispanos. Eso representa muchas compras adicionales. Además, también supera los promedios de los afro-americanos (42 años) y de los asiático-americanos (52 años).

Entonces, ¿qué sucede cuando se combinan todos estos factores? Nielsen halló que en las zonas geográficas donde hay una mayoría hispana, como por ejemplo en el suroeste y oeste, también influyen los hispanos en lo que los no hispanos consumen.

Las salsas picantes y fideos son un buen ejemplo, y según nuestra investigación, los blancos no hispanos que viven en áreas urbanas con grandes poblaciones latinas y asiáticas consumen más condimentos picantes  y fideos que en otras partes del país.

Simplemente el colocar un producto “étnico” en un supermercado convencional de un barrio multicultural puede ser todo el impulso necesario que se necesita para el crecimiento de una marca. Cuando un producto obtiene aceptación en un segmento de consumidores no tradicionales, esto puede ser el punto de apoyo clave necesario para impulsar la ampliación de la marca con todos los sectores demográficos.

En general, este paradigma ha permitido varias repercusiones en la cultura y sociedad estadounidense. El estigma que en su momento marginó a los hispanos y otros grupos multiculturales está dando paso al reconocimiento que lo diferente es interesante y moderno, además de digno de respeto y aprecio.

¿Alguien desea unos nachos con guacamoles habaneros?

 

-Stacie M. de Armas es vicepresidenta de iniciativas estratégicas  y compromiso del consumidor para Nielsen