“Todos aman el chachachá”, también los perros

Fotógrafa española capta el mundo de bailes caninos en serie de fotos y documental

Washington.-  Deslizándose sobre un piso de madera, una pareja compuesta por una mujer y su perro se abandona a los ritmos de un tango, un chachachá, o la música “country”, como parte del mundo de bailes caninos “al estilo libre” captado por las cámaras de la fotógrafa basca, Bego Antón.

Antes de llegar a EEUU, la artista española jamás se imaginó que descubriría un mundo en el que amos y mascotas se sincronizan con la música, creando jocosas coreografías.

En entrevista con este diario, Antón explicó que su proyecto,“Everybody Loves to ChaChaCha”, busca describir la conexión entre los seres humanos y sus perros, profundizada a través de la música.

“Es una historia de hombres y mujeres que bailan con sus perros, o de perros que bailan con humanos, y quise mostrar tanto su trabajo en equipo,  porque es fascinante, como su estrecha relación“, dijo Antón, al describir su documental.

Durante su residencia artística en ISCP, en Nueva York, y con el respaldo financiero de “SPAIN Arts & Culture”, Antón emprendió un recorrido por varios estados del país para documentar las vivencias de mujeres y hombres que “bailan con sus perros”.

El resultado es una serie de fotografías, retratos, y un breve documental, que se presentará hasta el próximo 15 de noviembre en “FotoWeek Central 2015”, en la capital estadounidense.

Los bailes caninos “al estilo libre” son una tradición que arrancó con furia en Canadá a finales de la década de 1980, y desde entonces ha cobrado fuerza en países como Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Sudáfrica, Australia, y Japón.

En la muestra de Antón, la pareja de humano y canino luce vistosos atuendos emparejados con sus respectivos géneros musicales, incluyendo el tango, música disco o pop y hasta música clásica.

Lo llamativo para Antón, una artista afincada en Barcelona, fue descubrir lo que en ese ámbito se conoce como la “búrbuja rosa”, ese espacio en el que el perro y su amo se concentran tanto en el baile que parecen olvidar que existe el resto del mundo.

La fotógrafa española, Bego Antón, capta en su documental la intensa conexión entre humanos y perros a través de la música.
La fotógrafa española, Bego Antón, capta en su documental la intensa conexión entre humanos y perros a través de la música.

Tan fuerte es el vínculo físico y emocional que puede llegar a tener un ser humano con su mascota que, en el documental, una de las entrevistadas dijo que le advirtió a su novio de que sus perros “siempre ocuparán el primer lugar” en su vida.

Durante su recorrido por estados como Connecticut, Virginia Occidental, Nuevo México y Arizona, Antón conoció a mujeres como Ingrid Putschi, presidenta del club “Virginia Foxtrotters”, quien a su vez la conectó con otras entusiastas de este “deporte”.

Todo comenzó con “Grease”

Antón, de 32 años, se describe como una “aventurera” que sale al mundo a “cazar tesoros” y compartirlos con su público.

Así, la fotografía es compañera de viaje y herramienta que le permite adentrarse a mundos recónditos, explorando tanto la compleja conducta humana como la relación de los humanos con la naturaleza y los animales y todas sus contradicciones.

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Fascinada por historias sobre animales, Antón se topó un día, de forma accidental, con un video en YouTube que mostraba a Carolyn Scott y su perro, “Rookie”,  bailando en una competencia uno de los pegajosos temas de la película  “Grease”.

Esa búsqueda la llevó hasta las puertas de la World Canine Freestyle Organization (WFCO), una organización con sede en Nueva York que promueve los bailes caninos a nivel mundial y tiene afiliados en 17 países.

“No es que los animales sustituyan a otros humanos, porque en estos ´bailes´ los perros saltan, giran y se mueven al compás de la música, y se les da algún premio especial. Muchos ya han ido a escuelas de entrenamiento y obediencia, pero el objetivo es divertirse”,  dijo Putschi, cuyo grupo pertenece a la WFCO.