Los inmigrantes merecen un trato igualitario

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Los inmigrantes merecen un trato igualitario
Familiares de Gabriela Armijos esperan mayor compromiso de las autoridades para que reabran el caso por la muerte de su hermana en Long Island.
Foto: Mariela Lombard / Mariela Lombard/El Diario Nueva York

Aunque atrás quedaron los días de tensión por el clima anti-inmigrante que se percibía en Long Island, la realidad actual indica que todavía falta mucho por hacer para lograr que las policías locales en los suburbios de esta área asimilen el cambio demográfico generado por el establecimiento de nuevas comunidades latinas.

Organizaciones de base y de defensa de derechos civiles como LatinoJustice que vigilan  un trato igualitario cuando se trata de la investigación de casos que involucran a víctimas hispanas han levantado nuevamente la voz de alarma.

En esta oportunidad las denuncias apuntan a la policía local en Los Hamptons por la forma como ha manejado algunos casos. Específicamente se habla de que no se presta la misma atención cuando la víctima es un inmigrante.

“En Los Hamptons el interés de la Policía depende del color de la piel de la víctima”, aseguró sin mayor reparo la mexicana Yadira Vázquez, una residente y activista de Hampton Bays por 14 años. “Los oficiales no comprenden que ya no vivimos en Los Hamptons de hace 30 años, cuando no había latinos”.

Solamente en el área de East Hampton los hispanos representan el 14.8 de la población, según cifras del Censo. Muchos inmigrantes se han establecido en Long Island atraídos por el empleo en la industria hospitalaria y de la construcción.

Si bien es cierto, desde el 2008 -cuando ocurrió el asesinato de Marcelo Lucero a manos un grupo de jóvenes blancos- las autoridades de Long Island implementaron una serie de cambios para mejorar la relación policía-comunidad, es evidente que la desconfianza hacia los uniformados se mantiene. Hay un sentir de discriminación y trato desigual.

Las autoridades tienen que tomar cartas en el asunto para impartir la justicia por igual. Cada denuncia tiene que ser tomada en cuenta e investigada como se debe. Los uniformados no pueden sacar conclusiones a la ligera.