Disminuye drásticamente la práctica de stop and frisk
La Policía registra los números más bajos desde el 2002
La investigación reveló que los oficiales creen que sospechosos son ahora más propensos a resistir el arresto, lo que hace el trabajo más difícil. Crédito: Mariela Lombard/El Diario Nueva York
Nuevas estadísticas del Departamento de Policía (NYPD), muestran que sólo 4,747 personas fueron detenidas y revisadas en julio, agosto y septiembre de este año, como parte de la táctica policial de stop and frisk.
Este número es el más bajo desde el 2002, según informaron las autoridades.
Hace apenas cuatro años, bajo el mando del entonces comisionado de Policía Raymond Kelly, el NYPD detuvo a más de 684,000 personas.
En el 2011, el cuartel 73 ubicado en Brownsville, Brooklyn, fue el que registró el mayor número de detenciones de este tipo en toda la ciudad, con 25,167. Durante los primeros nueve meses del 2015, este número ha disminuido a un 40 %, según reportó el Daily News.
“Es una buena noticia que este tipo de detenciones hayan disminuido, y es incluso mejor que se le demuestre a los pesimistas que están equivocados”, dijo Donna Lieberman, la directora de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York.
El NYPD no ha comentado sobre esta disminución, sin embargo, la Uniformada sí afirmó que ha habido 2.4% menos crímenes en NYC y una disminución del 3% en la cantidad de tiroteos.
Estas estadísticas contradicen a los críticos que afirman que hay una conexión entre la reducción de crímenes y acción policial agresiva, a pesar de que los homicidios han aumentado de manera mínima.
Ahora, una de cada cuatro personas que son detenidas a través de la táctica de detención y cacheo resultan siendo arrestadas o citadas, según dijo la Policía, en comparación con los uno de cada 17 que había antes de que el comisionado Bill Bratton se dejara de enfocar en esto.
“El crimen está más bajo que nunca antes en la historia (de la ciudad). También indica que estas detenciones ahora sí están cumpliendo con los derechos constitucionales de los neoyorquinos”, comentó Lieberman.