Trump: El odio como táctica de campaña

Donald Trump ha hecho del odio su táctica preferida de su campaña presidencial. Lo inverosímil de los últimos 6 meses ha sido la acogida que la base republicana ha dado al billonario y a cada uno de sus comentarios tóxicos. Trump ha entendido que con cada comentario en contra de los grupos étnicos no blancos, sus números crecen abrumadoramente en las encuestas nacionales y en estados como Iowa y New Hampshire, los dos primeros en realizar primarias el próximo año.

Trump debutó en el circuito presidencial haciendo comentarios ofensivos en contra de los inmigrantes mexicanos y desde ahí no ha habido grupo étnico minoritario o religioso que se escape de sus ofensas incluyendo judíos y más recientemente musulmanes.  Trump ha dejado claro que cualquier grupo racial que no se parezca a él, no sería bienvenido o sería blanco de burla en una posible administración Trump en el 2017.

Que el señor Trump lleve su show de “reality” a la política es una cosa. Que hasta casi un 35 por ciento de los votantes republicanos le apoyen, dice mucho de la clase de miembro del GOP. Trump ha puesto al descubierto lo que muchos decían del partido republicano: Que es un partido con una creciente base xenófoba que de seguir así está destinado a ser un instituto político regional con una expectativa de vida, con mucha suerte, de medio plazo. También ha puesto en primera página de todos los periódicos lo que muchos republicanos decían en código y a puerta cerrada.

Si bien se han comenzado a escuchar voces esporádicas pidiendo a Trump que renuncie a su candidatura presidencial, esas voces son aún de funcionarios electos sin peso en el partido republicano. El liderazgo ha carecido de eso precisamente -liderazgo- para ponerlo en su lugar y ha preferido hacer un desmarque tenue, falto de carácter, de las palabras de Trump.

Al parecer los republicanos temen más una posible candidatura independiente de Trump porque, según ellos, eso en esencia les costaría la Casa Blanca. Lo que no logran ver es que Trump es el “mejor activista” del partido demócrata en la carrera presidencial. Con cada ofensa llena de odio nueva que Trump parlotea, la movilización del voto hispano y del resto de grupos étnicos no blancos se hace menos difícil. De ser nominado Trump, estaríamos a las puertas de una elección con la mayor participación minoritaria en la historia política de este país.

*Fundador de Pan-American Communications