Departamento de Estado y Defensa dan menos ayuda a México por crisis de derechos humanos

El Departamento de Defensa estadounidense ha venido disminuyendo la ayuda a México para el combate al tráfico de drogas. Lo mismo hicieron el Departamento de Estado y el Congreso. Los analistas dicen que las autoridades mexicanas deberían entenderlo como un mensaje fuerte. La crisis de derechos humanos, la investigación fallida de los 43 estudiantes y la fuga de “El Chapo” no se han ido en blanco para los distintos niveles de gobierno de Estados Unidos
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Departamento de Estado y Defensa dan menos ayuda a México por crisis de derechos humanos
Los mexicanos no creen en las versiones del Gobierno.

Estados Unidos está desacelerando el ritmo de la ayuda en seguridad para México, en medio del desastre de derechos humanos que llevó al Departamento de Estado a retener unos 5 millones de dólares a principios de este año. Esta disminución, sin embargo, no es de hoy; empezó con el entonces Presidente Felipe Calderón y ha continuado con la administración de Enrique Peña Nieto, la cual ha desestimado los montos… a pesar de que  tanto el Congreso estadounidense como el Departamento de Estado y el de Defensa plantean estos recortes como un mensaje.

De acuerdo con analistas y ex funcionarios federales estadounidenses entrevistados por The Huffington Post en un amplio reportaje publicado hoy, este castigo a México se debe a la falta de confianza en las Fuerzas Armadas mexicanas, a la investigación fallida en el caso de los 43 estudiantes desaparecidos y a la cantidad de víctimas (muertos, desaparecidos, torturados) en manos de policías y militares durante estos años.

“La fuga del capo de las drogas más notorio del país, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera –en aparente colusión con las autoridades penitenciarias–, también socavó la confianza en el Gobierno mexicano”, dice el reportaje.

De hecho, el Congreso estadounidense aprobó a principios de este mes un presupuesto para México por más o menos 146 millones en ayuda para seguridad. Esa cifra es la más baja desde 2011 y asciende a cerca de tres cuartas partes del financiamiento autorizado para el año anterior.

“Para un país cercano como México, si la ayuda para un programa se corta el 25 por ciento, eso es un gran tema”, dijo Robert Naiman a The Huffington Post. Naiman es director de política de la organización Just Foreign Policy. “Según los estándares de Washington, eso es un muy importante tirón de orejas”, agregó.

De acuerdo con Roque Planas, reportero del diario digital y autor del reportaje, no sólo el Departamento de Estado y el Congreso han castigado a México: el dinero del Departamento de Defensa para ayudar a combatir el tráfico de drogas parece estar disminuyendo también.

En 2014, el Departamento de Defensa entregó unos 45 millones en ayuda militar a México, por debajo de 63 millones de dólares del año anterior.

“El Pentágono no ha dado a conocer las cifras completas del año pasado o las proyecciones para este año. Pero un informe bianual del Departamento de Defensa que rastrea los fondos antinarcóticos, publicado en abril y publicado en línea por la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), mostró que México sólo había recibido 6.8 millones de dólares a mediados de 2015. Aunque la mayor parte del dinero por lo general se distribuye en el segundo semestre del año, México apareció recibir menos dinero de lo que lo tuvo en 2014”, dijo Roque Platas en una nota publicada por The Huffington Post.

No está claro lo que ocurrirá en el 2016, ya que el Departamento de Defensa reasigna sus prioridades de gasto cada año, de acuerdo con Frank Mora, quien se desempeñó como subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental entre 2009 y 2013. “[La ley] les da amplia autoridad para financiar y apoyar a México en sus esfuerzos contra el narcotráfico”, dijo Mora a The Huffington Post.

El Departamento de Estado, el Departamento de Defensa y la Casa Blanca no respondieron a las solicitudes de comentarios de HuffPost. Pero expertos en México apuntan a una serie de razones por las que la ayuda al país está diluyéndose.

“Por un lado –dice el reportaje de Roque Platas–, el Ejército mexicano siempre ha sido cauteloso sobre trabajar muy de cerca con los estadounidenses, y el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha mostrado menos entusiasmo por la colaboración que su predecesor, Felipe Calderón. La importancia cada vez menor de la Iniciativa Mérida, un pacto de seguridad puesto en marcha en 2008 para reforzar la lucha contra los carteles de la droga en México, también ha tenido una caída en el financiamiento. El Congreso ha autorizado alrededor de 2 mil 500 millones para México desde que Mérida entró en vigor. Sin embargo, aunque la iniciativa originalmente ayudó a financiar grandes compras de equipos militares y de policía a México, se ha centrado más en la formación y profesionalización de fuerzas de seguridad mexicanas en los últimos años”.

Sin embargo, algunos expertos dijeron al periodista que creen que los problemas de derechos humanos y la falta de fe en las Fuerzas Armadas de México han jugado al menos algún papel en los recortes presupuestarios.

“Organizaciones de derechos humanos han documentado abusos generalizados por parte de los militares y la policía de México, incluyendo desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura. Los abusadores son raramente castigados. Más de 100 mil personas han muerto, a menudo a manos de militares y policías, desde que Calderón lanzó la guerra contra los cárteles en 2006”, dice el reportaje. “El Gobierno mexicano enfrentó este año más críticas por su historial desastroso en derechos humanos, debido a que la administración de Peña Nieto ha sido acusada de mal manejo de la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes a manos de la policía en Iguala, Guerrero”.

Roque Planas dice que funcionarios estadounidenses casi nunca critican a sus contrapartes mexicanas públicamente, “en parte por la preocupación de alienar a un aliado estratégico con el que Estados Unidos comparte una frontera de 2,000 millas [más de 3 mil kilómetros]. La caída en el apoyo a México es casi seguro que sería más dramática si no fuera por un fuerte aumento en el número de madres y niños centroamericanos que han cruzado en los últimos años a Estados Unidos”.

Adam Isacson, analista de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), que rastrea la ayuda extranjera a México, dijo que los escándalos de derechos humanos de este año han hecho que los funcionarios estadounidenses sean más cautelosos acerca de quién recibe los cientos de millones de dólares en ayuda extranjera al país. “El tema de los derechos humanos es una sombra se cierne sobre la cooperación de Estados Unidos con la policía mexicana y las fuerzas militares”, dijo Isacson.