Editorial: Doble mensaje republicano

Es una mentira decir a los hispanoparlantes que el GOP quiere alguna legalización migratoria en el Congreso

LLEGAN A WASHINGTON MILES DE ACTIVISTAS PARA PEDIR UNA REFORMA MIGRATORIA

Crédito: Archivo | La Opinión

El esfuerzo de los republicanos de traducir al español el discurso del Estado de la Nación es  loable y políticamente astuto para llegar con su mensaje al numeroso sector hispanoparlante. También es engañoso cuando la diferencia no solo es el idioma, sino el contenido; cuando se habla de un mismo tema y se dicen conceptos distintos ajustados a la que quiere escuchar la audiencia, como fue el caso de inmigración.

La respuesta republicana al mensaje presidencial dada por el congresista Mario Díaz Balart fue en su gran mayoría idéntico al de la gobernadora Nikki Haley de Carolina del Sur. Es comprensible que el congresista haya hablado de Cuba y Venezuela, cuando Haley no lo hizo, porque ese es un interés para un sector latino. Lo que no se vale es que ambos hablen de un tema central como es la inmigración con expresiones muy distintas.

Haley habló un par de veces de la inmigración ilegal, conectó el terrorismo con los refugiados y mencionó varias veces la frontera. Díaz Balart en este tema fue distinto, menos duro en la inmigración. Lo que sorprende es el párrafo en el que él dice que es “imprescindible…una solución legislativa para… ofrecer una solución permanente y humana a los que viven en las sombras…” Esto fue el mensaje para los hispanoparlantes, que estuvo ausente en el de inglés.

No cabe duda que el congresista, como muchos otros republicanos, respaldan una reforma integral, pero su mensaje no es una opinión personal. Hoy no hay nada más alejado de la realidad, gracias al Congreso republicano, que una solución legislativa con una legalización de algún tipo. Es inconcebible pensar que Haley hubiera dicho en inglés lo que dijo Díaz Balart, sin armar un revuelo tanto en la bancada republicana como entre los precandidatos presidenciales.

Esto suena a un engaño. A una mentira gigantesca, clara para quien haya seguido el debate migratorio en el Congreso. Porque lo que hoy dice Trump sobre inmigración, ya se escuchó con anterioridad en boca de legisladores republicanos, de los mismos que controlan la Cámara Baja.

La dificultad sobre los dos mensajes no es solo cuestión de política migratoria, sino de sinceridad, de respeto.  El día que los republicanos superen la hipocresía y puedan dar un mismo mensaje a hispanoparlantes y angloparlantes sobre inmigración, podrán competir seriamente por el votante latino.

En esta nota

Congreso Estado de la Unión Inmigración mario diaz-balart Nikki Haley
Contenido Patrocinado
Enlaces patrocinados por Outbrain