Las cuentas de los préstamos pequeños salen caras

La Oficina de Protección al Consumidor Financiero tiene previsto emitir en breve nuevas regulaciones para los préstamos del día de pago
Las cuentas de los préstamos pequeños salen caras
El fiador se compromete a pagar en caso de que el deudor no pueda hacerlo.
Foto: Archivo / Shutterstock

Desde hace meses la Oficina de Protección al Consumidor Financiero (CFPB en sus siglas en inglés) trabaja sobre una controversial regulación para los préstamos del día de pago (payday loans) y préstamos contra el título del carro (auto title loans) y está previsto que estará lista a principios de este año.

Estos son unos créditos que afectan mucho a las comunidades de bajos ingresos que están al margen de servicios bancarios convencionales y no tienen tarjetas de crédito. En estados como Nueva York están prohibidos pero aún así algunos residentes los consiguen, y en otros 36 como en California, están permitidos. Al año, y según Pew Charitable Trust, unos 12 millones de personas toman estos pequeños préstamos. ¿El coste? más de $7,000 millones en comisiones, y otros 3,000 millones más en las que se derivan de los préstamos sobre carros anualmente.

Son créditos costosos que sus defensores alegan que ayudan a cubrir gastos inesperados o urgentes. No obstante, los datos que maneja el Pew Charitable indican que siete de cada 10 los usan para cubrir costos regulares como la renta o el pago de la electricidad. Son préstamos que se pagan con el cheque del salario cobrado cada dos semanas (de ahí su nombre) pero que consumen gran parte de estas pagas porque tiene una tasa anual que como promedio ronda el 391%.

Como media, la devolución de estos préstamos, que son siempre de pequeñas cantidades, requieren que el acreedor desembolse unos $430 de su cheque, aproximadamente el 36% de la suma neta total que percibe ya que según Pew se ha comprobado que la mayoría de quienes requieren estos préstamos ganan unos $30,000 anuales.

El 58% tiene problemas para pagar sus gastos mensuales regulares y las investigaciones que se han hecho con respecto a estos préstamos han dejado claro que la mayor parte de los acreedores solo puede devolver el 5% para seguir cubriendo sus necesidades básicas.

A la mayoría de los acreedores no les queda más remedio que volver a pedir un préstamo similar para pagar lo que debe. Más del 65% de quienes piden un préstamo del día de pago va a personas que solicitan 11 o más anualmente para cubrir los costos de los anteriores y están endeudados durante cinco meses al año.

La reforma que va a proponer la CFPB, pasa por la obligación de que los prestamistas evalúen la situación financiera del acreedor  antes de extender el crédito. La propuesta, que sería la base para un reglamento federal, que se desarrollaría en cada estado, puede inclinarse por asegurar que los pagos sean asequibles, aplazables y gestionables desde el punto de vista de las finanzas de cada cliente. Desde el Pew se alerta, sin embargo, que puede seguir habiendo préstamos peligrosos cuando no tengan límites de costos, duración, cuantía máxima o de pago.

Alternativa en Colorado

La alternativa que prefieren los expertos del Pew Charitable a estos préstamos, que son necesarios para muchas familias e incluso negocios, es la experiencia que ya se está usando en Colorado. En este estado se cambió el sistema en 2010 reemplazando los préstamos que se devuelven en dos semanas por otros que se permiten pagos parciales durante seis meses a tasas dos tercios más bajas que las del resto del país. La mayoría usa el 4% de su cheque salarial para devolver lo prestado en vez del 38% y muchos de ellos ahorran dinero pagando pronto en su integridad. Anualmente se ahorran unos $40 millones.

Para los negocios que viven de esto la transición ha sido dura y la mitad han cerrado. No obstante, la otra mitad ha duplicado su negocio.