Voto latino será la diferencia en 2016

Voto latino será la diferencia en 2016
Foto: Archivo / La Opinion

Hace cuatro años, el voto latino e inmigrante hizo la diferencia en la elección presidencial, y el fracaso de los republicanos de acercarse a nuestras comunidades hizo que sus líderes—sabiamente, aunque brevemente—finalmente regresaran a la mesa en el tema de la reforma migratoria. Pero ahora la retórica y las propuestas de los principales candidatos republicanos son más ofensivos que los del año 2012. ¿Cuál, entonces, será el impacto en nuestras comunidades de las elecciones de 2016?

Algunos dicen que los latinos están situados a rendir menos en noviembre que en el 2012. Pero, si bien es cierto que millones de latinos elegibles para ambos naturalizarse y registrarse para votar aún no lo han hecho—lo que significa que parte del poder de nuestras comunidades permanece latente—todavía emitiremos más del 10% de los votos en el año 2016, y nuestros votos serán decisivos.

Si bien es cierto que toda la retórica negativa sobre la inmigración de los republicanos como Donald Trump y Ted Cruz ha sido aterrador para muchos de nosotros, también ha sido motivador. Cuando escuchamos propuestas de inversiones masivas en más militarización de la frontera y deportaciones masivas de nuestras familias, sabemos lo que está en juego. Oigo semanalmente de vecinos que me dicen lo motivados que están a votar este año y, entre los que no pueden, la motivación que sienten para asegurarse de que sus vecinos elegibles emitan sus votos.

Una primera muestra de esa motivación han sido las declaraciones y movilizaciones fuertes de los residentes en contra de la retórica racista de Donald Trump. Aquí en Nueva York, nuestros miembros se han organizado a protestar fuera de sus propiedades y cuando aparece en los medios en varias ocasiones. También hemos visto esta conciencia política en las encuestas. Como contrapartes republicanos del señor Trump han hecho eco de sus posturas anti-inmigrantes, su apoyo entre los latinos ha caído. Dentro de las encuestas, los latinos demuestran un alto nivel de motivación y fuerte apoyo para los demócratas por sus propuestas pro-inmigrante.

La motivación, por supuesto, no será suficiente. Por eso, el movimiento pro-inmigrante está tan enfocado en la naturalización, registrar votantes, y sacar el voto, para asegurar que nuestras comunidades se den cuenta de su potencial este año. Aquí en Nueva York, vamos a registrar y movilizar a decenas de miles de personas.

Los resultados serán visibles a escala nacional y en los estados claves que determinarán el ganador. En particular, estados como Nuevo México, Colorado y Florida se verán influidos críticamente por la participación y preferencias latinas.

También habrán elecciones estatales en lugares como Nueva York, donde el Senado estatal está en juego y los latinos podrían hacer la diferencia. Senadores republicanos ganaron la últimas elecciones en Nueva York en el 2014, un año de baja participación, con una plataforma anti-inmigrante. Este año, con la participación presidencial, sería una estrategia más arriesgada. La historia es similar en los estados donde hay mayoría de latinos.

En resumen, mientras que todavía estamos a 10 meses de las elecciones generales, las comunidades latinas e inmigrantes están a punto de ser la diferencia. Estamos vigilando y listos para actuar, y los que vilifican a nuestras comunidades van a sufrir las consecuencias.

-Javier H. Valdés es el co-director ejecutivo de Se Hace Camino en Acción.